El Banco de Inglaterra, o BoE, por sus siglas en inglés, lanzó el jueves una tercera ronda de estímulo monetario, anunciando que reactivará la imprenta de billetes y comprará activos por 50.000 millones de libras esterlinas con dinero nuevo para ayudar a sacar a la economía de la recesión.
La medida en general ya había sido descontada, después de que el gobernador del BoE, Mervyn King, dijera el mes pasado que el panorama económico se había deteriorado desde que el organismo suspendió su segunda ronda de compras de activos, también conocida como flexibilización cuantitativa, en mayo.
El BoE ha comprado bonos gubernamentales por 325.000 millones de libras a la fecha, y las adquisiciones anunciadas el jueves llevan el total a 375.000 millones de libras.
Si bien las elecciones griegas del mes pasado evitaron el peor de los escenarios, de un gobierno totalmente opuesto al rescate del país, la crisis de la deuda de la zona euro continúa y pesa cada vez más sobre la economía global.
Para las 1145 GMT se prevé que, cuando anuncie el resultado de su propio encuentro monetario, el Banco Central Europeo (BCE) también alivie la política monetaria, con un recorte de tasas de interés.
Por su parte, si bien el BoE lanzó nuevas compras de bonos, mantuvo su tasa de interés sin cambios en el 0,5 por ciento, donde ha estado desde marzo del 2009.
La economía británica ha estado en recesión, de acuerdo con datos oficiales, desde fines del año pasado.
Fuente: Reuters