Maiz argentino pasa por su mejor momento

El movimiento Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola consideró que 2012 debería ser el año del maíz argentino, ya que están dadas las condiciones internacionales.

Foto: Gentileza / Aristotelizar
Foto: Gentileza / Aristotelizar

"En este año se generó una oportunidad histórica, tangible y real -con mercados internacionales exacerbados por la situación climática estadounidense- dando a nuestro país, segundo exportador mundial, ubicado en el Hemisferio Sur, la posibilidad de estar en primera línea para aprovechar a pleno esta oportunidad desde la estratégica posición de producir en contraestación", explicaron los técnicos de CREA.

La decisión de los productores para volcarse de lleno a encarar  una campaña acorde a la magnitud de las circunstancias, radica en encontrar la confianza que generaría un mercado fluido, sostuvieron.

Esperan un mercado que dé "la certeza de poder comercializar durante todo el ciclo productivo, ayudando a financiar los costos necesarios para la implantación".



"Esta financiación es necesaria luego del fuerte impacto producido por la generalizada sequía estival, que redujo sustancialmente la capacidad de encarar una campaña en un contextode altas tasas de interés", agregaron.

Según cálculos realizados por CREA, "se advierte que, pese al reciente anuncio de liberación de 15 millones de toneladas de maízpara exportación, persisten los descuentos en los precios que reciben los productores, entre otros factores, por la
incertidumbre sobre las reglas que regirán el comercio de maíz a medida que avance la campaña".

"Un mercado no transparente, cuotificado, que se mantiene así aún luego del anuncio oficial, genera desconfianza entre los agricultores y juega en contra de la gran siembra necesaria para aprovechar la oportunidad internacional y abastecer con comodidad al mercado interno", dijeron.

Para los especialistas, "si se diera un escenario productivo sin descuentos para el maíz, que permitiera apuntar a una superficie de siembra a cinco millones de hectáreas (similar a las del año pasado) por la generación de confianza en los productores,
con un rendimiento de 7,8 toneladas por hectárea no es descabellado pensar que se podría alcanzar una producción superior a 31 millones de toneladas".

Esa área de siembra impactaría en forma positiva en la inversión global y permitiría aprovechar la capacidad instalada, el conocimiento y las redes de las distintas regiones productivas y de los diferentes eslabones de la cadena comercial.

Una hectárea sembrada de maíz requiere 250 dólares cada una más que una implantada con soja, a lo que se deben agregar más de 150 dólares por hectárea adicionales por fletes y servicios.