El espumante es lo que más se toma en el boliche

Muchos lo consumen solo, pero el espumante empezó a ganar protagonismo y se consagró en la noche al ser consumido combinado con bebidas energizantes. Hasta el dueño de la marca líder Speed acaba de lanzar su propia línea de espumantes Renaissance Extra Brut, los que se elaboran en una bodega de Luján en Mendoza.

Los espumantes ya son la bebida con alcohol más consumida en la noche porteña. Si bien el fernet o vodka continúan teniendo sus adeptos, como la cerveza o los frizantes, el champán fue ganando su lugar en los últimos años al tomarse también mezclado, combinado con bebidas energizantes.

La tendencia es tan fuerte que, aseguran, en las discos ya se venden cerca de 10 millones de botellas de 750 ml. de espumantes al año, lo que equivale a casi un tercio de los 25 millones de litros de espumantes que se venden en el mercado interno a nivel país por año.

Si bien la mayoría de las marcas lanzaron envases personales, de 187 mililitros (ml), para competir en la noche con otras bebidas, apuntando a un consumo individual, los espumantes ganaron también terreno a partir de la compra grupal de botellas de 750 ml, en un consumo más compartido y que, además, torna a la bebida más accesible en términos de costos, informa el diario El Cronista.com

El mayor consumo es más que celebrado por los boliches, ya que les otorga un interesante margen de ganancia a los dueños de boliche. Mientras que en las cartas de los restaurantes las bebidas suelen duplicar o triplicar su precio de origen, en las discos esa diferencia es mayor, y puede llegar al 800%, según el local. De hecho, en el sector aseguran que un espumante con un costo de salida de bodega de $ 16 “el valor de los más económicos” pueden comercializarse en una disco a partir de los 80 pesos.

Nuevos jugadores
Una prueba de su mayor protagonismo es lanzamiento de la marca Renaissance Extra Brut, con amplia presencia en la noche, de la mano del dueño de la marca de energizante Speed Unlimited, el abogado Víctor Stinfale, quien además controla varias discos en Buenos Aires y en balnearios bonaerenses.

Así, la marca Renaissance comenzó a ampliar el mercado de espumantes, gracias a su amplia distribución nocturna, se sumó en la competencia en las discos con otras etiquetas ya instaladas, como Chandon, Mumm y Novecento.

El nuevo integrante de la noche es producido en la champañera Renaissance, ubicada en calle Azcuénaga 1865, en Luján de Cuyo, Mendoza. Construida exclusivamente para la marca, tiene una capacidad de 2,5 millones de litros en piletas de hormigón y de 700.000 litros en tanques de acero inoxidable.

Renaissance es un espumante, que nace a la vera del Río Mendoza, obtenido a partir de un vino base blanco de blancas, elaborado con tecnología y cuidados que nos permiten obtener una base, de calidad sobresaliente, con una relación alcohol/acidez, óptima. A partir de un excelente vino, se elabora con el método Charmat (segunda fermentación), en tanques de acero inoxidable, con un minucioso control de temperatura, en pos de una fermentación tranquila, sana, que de origen a nuestra pretenciosa como atractiva propuesta.