Pronósticos para todos: ¿cómo termina el año?

El Gobierno y analistas apuestan por una segunda mitad del 2012 más estable y un mejor 2013. Aquí opinan el presidente del Banco Nación, Juan Carlos Fábrega, Ramiro Castiñeira, Miguel Bein, Eduardo Levy Yeyati y Mario Brodersohn.

Luego de un primer semestre duro para la economía, el Gobierno  nacional y algunos analistas privados apuestan por una segunda mitad del año más estable y un 2013 con mejores perspectivas.

Esta semana, el presidente del Banco Nación, Juan Carlos  Fábrega, habló de un crecimiento para este año "del 4,5 por ciento" del producto.

En declaraciones al diario Tiempo Argentino, el funcionario  dijo que no ve "inconvenientes fuertes" en la economía local, aunque admitió: "Claramente, lo que va a haber es un descenso del crecimiento".



Fábreba, uno de los funcionarios importantes en el área  económica del Gobierno, explicó que de ahora en más el Gobierno ve "un crecimiento que va a estar aproximadamente en la mitad de los números que hemos manejado anteriormente".

Y reconoció que el segundo trimestre del año fue peor en  términos económicos que el primero, aunque auguró que "durante el tercer y cuarto trimestre la economía se va a recuperar".

Fábrega no es el único que ve las cosas de esta manera: el  consultor Miguel Bein explicó en su último informe que "en medio de la coyuntura actual, la mayor parte de los pronósticos augura un segundo semestre y un 2013 peor o similar. Nosotros proyectamos lo contrario".

"Es que si el diagnóstico es correcto, y el parate está  explicado en mayor medida por cuestiones ajenas a la política (sequía y freno del comercio global), la sola reversión de estos factores daría un impulso adicional a la macro en los trimestres que vienen", indicó.

Yendo a los números, Bein explicó que de darse algunas de esas  condiciones "el 2% de crecimiento proyectado para 2012, podría  transformarse en un 4%/5% para 2013".

El economista reconoció además que, a pesar del "freno al  comercio global generado por la crisis en Europa", la Argentina todavía conserva algunas ventajas a nivel global como son las "tasas de interés muy bajas en el mundo desarrollado y precios de la soja en niveles récord".

Alineados pesimistas
Otro economista no alineado con el Gobierno nacional, Eduardo Levy Yeyati, expresó una visión algo más pesimista, aunque lejos  de evaluar un desastre absoluto para la economía local, como manifiestan algunos de sus colegas.

El profesor de la Universidad Torcuato Di Tella consideró en un escrito reciente que "la desaceleración argentina en 2012 es muy inferior a la de 2009".

"Argentina, con buenas políticas, aun restándole el arrastre  del año anterior (1.5%) podría crecer al 2%; en cambio, probablemente estará más cerca del 0%", evaluó.

En ese contexto, en el centro de todas las miradas está la cancelación del Boden 2012, prevista para el 3 de agosto próximo,  por un total de 2.500 millones de dólares.

Este es otro de los datos que esperanza al Gobierno nacional,  no sólo de cara al segundo semestre, sino también para el año próximo.

Es que, según datos del economista Mario Brodersohn el peso de  los pagos de intereses y capital de la deuda pública de este año es de casi el doble del previsto para 2013.

De acuerdo a esos cálculos, el Gobierno nacional debe cancelar  en 2012 vencimientos por 6.400 millones de dólares.

Pero en 2013, los vencimientos se reducen a 3.700 millones de  dólares y en 2014 se reducen aún más a 1.400 millones.

También habrá que tener en cuenta que, luego de reducir las  perspectivas de crecimiento de América Latina para este año -del  3,7 al 3,4 por ciento-, el FMI también evaluó que el año próximo será mejor que este -una perspectiva de crecimiento del 4,2 por ciento-.

Y que este año, la presidenta Cristina Kirchner se hizo de dos  herramientas que pueden resultarle claves para la fortaleza  económica, vista desde la casa Rosada: la reforma de la Carta  Orgánica del Banco Central y la nacionalización de YPF.

En cuanto al Central, es notorio que ahora tiene más  instrumentos para intervenir en las políticas monetaria, cambiaria y de control del sistema financiero.


Y por el lado de YPF, es interesante notar cómo para algunos  análisis, como el economista Ramiro Castiñeira, de la consultora  Econométrica, fue justamente "el cuadro energético" el que -a los  ojos del especialista "se llevó puesto el superávit fiscal, y consigo el modelo".

"Ya no hay superávit fiscal, ni externo, ni energético, ni tipo de cambio competitivo. El deterioro macroeconómico pasó factura en la tasa de crecimiento y ahora también en el tipo de cambio. Cuando una economía se debilita, también lo hace su moneda, con o sin restricciones en el mercado cambiario", evaluó Castiñeira.

De acuerdo a este razonamiento, ha sido la situación energética -para la cual el manejo de YPF ahora será un dato clave- la que debilitó la posición económica de la Argentina.

Como puntapié inicial, el nuevo directorio de la petrolera  decidió reinvertir la mayor parte de sus dividendos, de cara a los difíciles desafíos que enfrentará en los próximos meses.

Quizás por algunos de esos datos, no todos adversos para la  posición del Gobierno, hace sólo diez días, con su habitual estilo literario y férreamente opositor, el escritor Jorge Asís advertía que si Cristina Kirchner "se aguanta la adversidad hasta marzo de 2013 nos lleva a todos como bufandas. Puestos".

Fuente: NA