El gran negocio de las mandarinas fáciles de pelar y sin semilla

El ascenso de las Cuties refleja la adopción de las campañas para promocionar productos agrícolas de la misma forma que se usan para publicitar artículos industriales. Así como por años la gente ha pedido Kleenex en lugar de pañuelos desechables, en EE.UU. están empezando a preguntar por las "Cuties" cuando buscan mandarinas.

Desde una colina en el Valle de San Joaquín, en California, Berne Evans III supervisaba hace poco un cultivo de cítricos que se extendía infinitamente. "Es el campo de mandarinas más grande del mundo", dijo con una sonrisa.

El cultivo convierte a Evans en el rey de las Cuties, la marca de un tipo de mandarina pequeña, fácil de pelar y sin semilla. La fruta ha sido una sensación en los supermercados estadounidenses, donde su demanda está desafiando el consumo de las naranjas.

El ascenso de las Cuties refleja la adopción de las campañas para promocionar productos agrícolas de la misma forma que se usan para publicitar artículos industriales. Así como por años la gente ha pedido Kleenex en lugar de pañuelos desechables, en EE.UU. están empezando a preguntar por las "Cuties" cuando buscan mandarinas.

"No recuerdo otra fruta o verdura que haya logrado esto", dice John Ball, de la firma especialista en marcas, MiresBall. Las Cuties reflejan una realidad de la experiencia del consumidor: la conveniencia vende. Parte del mensaje de marketing de las mandarinas es que los niños las pueden pelar fácil.

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