Con el imponente marco de la Cordillera de los Andes en Tupungato, se concretó un nuevo encuentro entre los técnicos de Vivero Mercier Argentina y el equipo de ingenieros de Bodega Trivento.
En esta particular degustación -que se viene replicando hace ya 4 años- se buscó analizar y comparar vinos que nacen de un mismo origen (las plantas de vid que comercializa el vivero), pero que son elaborados con destinos diferentes. Por un lado, se presentan las microvinificaciones de Mercier con un objetivo tecnológico, de investigación de variedades de vid y sus comportamientos enológicos; y por otro, están los vinos destinados al consumidor, en los que se desarrollan diversas prácticas (agronómicas y enológicas) para lograr un producto de la más alta calidad.
La mesa estuvo integrada por los agrónomos de Trivento Gerardo López, José Verdaguer y Cristian Linares, junto a Carlos Abrego, administrador de las fincas del Valle de Uco. Por parte de Mercier participaron los ingenieros Cristobal Sola, Daniel Bergamin y Hugo Gold. Se sumaron, también la licenciada Laura Bree (nueva colaboradora en la bodega experimental del vivero) y la Licenciada Roxana González de Cuatro Consultora, empresa encargada del área de comunicación de Mercier Argentina. La reunión, además, tuvo como invitado al ingeniero agrónomo Marcelo Belmonte (foto), gerente agrícola de Trapiche.
La degustación inició con una ronda de vinos blancos. Las variedades elegidas: Sauvignon Blanc, Torrontés y Chardonnay. Los dos Sauvignon Blanc fueron microvinificaciones de Mercier y se trató de los clones 108 y UCD1 de la cosecha 2012. Le siguieron dos Torrontés también 2012, uno elaborado en la microbodega del vivero y el otro en Trivento. Lo particular es que ambos vinos comparten la selección que les dio origen (Torrontés Selección Mercier La Colonia). Por último, llegó el turno de un Chardonnay 2011, que corresponde a la línea Golden Reserve de Trivento. Durante esta primera parte, el debate de los técnicos giró en torno al manejo de los viñedos y a las potencialidades de cada variedad para integrar cortes de vinos.
También hubo lugar para discutir sobre otros cepajes blancos como los Muscat, tan renombrados en la actualidad. En general, se coincidió en la importancia de buscar variedades que se puedan combinar, para aspirar a mejores blends.
El turno de los tintos llegó con un Pinot Noir 2012 (de Trapiche) que sorprendió por su notable estructura y la vivacidad de sus colores. Le siguió un Bonarda 2012 (de Trivento) destacado por la intensidad de su color, aromas y estructura en boca.
El Malbec tuvo exponentes sobresalientes en esta degustación. El vivero aportó Malbec Selección Mercier Cobos (2012), Malbec Selección Mercier Las Compuertas y Malbec Selección Mercier Cipolletti (ambos 2011), mientras que Trivento presentó su Golden Reserve Malbec 2010.
Entre vino y vino, la charla recorrió algunas tendencias más enológicas como el empleo de levaduras indígenas y la fermentación con racimo entero para aportar mayor estructura a los vinos. Hubo un párrafo para el avance de las urbanizaciones que hacen peligrar patrimonios vitícolas de gran valor para la vitivinicultura local.
Los últimos vinos llegaron de la mano de Trivento. Asombró un Golden Reserve Syrah 2010 y fue muy grata la sorpresa al comprobar que a este cepaje no solo le atrae el clima cálido, ya que el impactante vino proviene del Valle de Uco. Para finalizar se degustó un Ancellotta 2012, con el consecuente comentario sobre su potente color, entre otras cualidades que se apreciaron en el vino.
La actividad técnica se completó con la vista de una calicata realizada en la parcela de Syrah de la finca, que permitió comprobar las características del suelo y el pronunciado desarrollo de raíces de esas plantas de vid.
Para la despedida, se volvió a confirmar la promesa de un nuevo encuentro en 2013, que seguramente llegará con más sorpresas para seguir enriqueciendo este particular intercambio técnico entre amigos del vino.