Brasil empieza a pulir y explotar su ruta del vino

Entre las ciudades de Bento Gonçalves y Garibaldi, el Valle de los Viñedos es uno de los lugares de la sierra gaucha que más reúne posibilidades gastronómicas: 29 bodegas dividen el espacio con restaurantes de cocina italiana, fábricas de quesos, salames y galletas. Casi todas las vinícolas del valle están abiertas al público, y algunas también ofrecen degustaciones. Durante el paseo, el visitante puede vivir el proceso del vino.

En un viaje a la sierra gaucha, el comer es uno de los principales pasatiempos. Ya sea conociendo restaurantes italianos o alemanes, quizás yendo de visita a los viñedos o descubriendo tiendas que fabrican sus propios salames y quesos. Si hace un paseo por esta zona, seguro que su estómago quedará feliz.

Entre las ciudades de Bento Gonçalves y Garibaldi, el Valle de los Viñedos es uno de los lugares de la sierra gaucha que más reúne posibilidades gastronómicas: 29 bodegas dividen el espacio con restaurantes (la mayor parte de ellos de cocina italiana), fábricas de quesos, salames y galletas.

Casi todas las vinícolas del valle están abiertas al público, y algunas también ofrecen degustaciones. Durante el paseo, el visitante puede acompañar todo el proceso de elaboración del vino, desde la fermentación de las uvas hasta el almacenamiento de las botellas con la bebida en las bodegas. Además durante el verano, se puede ver el proceso de cosecha, informa el diario Folha en su edición internacional.

El valle es atravesado por dos carreteras principales, donde se concentra la mayor parte de los viñedos y restaurantes de la región. Una de ellas tiene un nombre muy sugerente de carretera del Vino y alberga las vinícolas más pequeñas como la Almaúnica y la Torcello, y por otra parte, las grandes empresas como la Miolo, que produce más de cien rótulos diferentes.

La otra carretera es la vía Trento, donde están los productores Terragnolo y Peculiare.
Alquilar un automóvil puede ser una buena opción para poder recorrer sin prisa los viñedos, no obstante, la responsabilidad de conducir puede ser un impedimento para las degustaciones.

En esta situación, lo ideal es darle preferencia a las vinícolas que posean restaurantes y programar las degustaciones antes del almuerzo (a pesar de que es conveniente moderar la cantidad de vinos que se degusten).

En la vía Trento, el María Valduga, restaurante de la Casa Valduga, atiende todos los días al almuerzo y recibe grupos durante la cena, con reserva previa. El local sirve una especie de bufé libre a la italiana, con aperitivos, varios tipos de pastas, pollo asado y costillar de cerdo.
Otra opción es la Vallontano, en la carretera de los Vinos, donde, de martes a domingo, funciona el Vallontano Café.

Además de las bebidas, el Valle de los Viñedos es un buen sitio para poder comprar embutidos y quesos fabricados en la misma región.

En la carretera de los Vinos, la Queijaria Valbrenta puede dejar a cualquiera con la duda cruel de qué escoger entre las opciones de quesos producidos en el local, muy buenos para acompañar salames y copas ofrecidos por un productor de la región.