El mercado financiero brasileño redujo su previsión de crecimiento de la economía nacional para este año al 2,3 %, frente al 2,53 % que proyectaba hasta hace una semana, según consta en un informe difundido hoy por el Banco Central.
Hasta hace unos quince días, los expertos del sector financiero privado calculaban que la economía brasileña se expandiría en 2012 un 2,72 %, pero desde entonces esa previsión ha sido corregida dos veces a la baja, debido a la crisis externa y su posible impacto en Brasil.
Las previsiones aparecen en el Boletín Focus, en el que el Banco Central recoge las percepciones del sector financiero privado, y también reducen las perspectivas de crecimiento para el 2013, que pasaron ahora del 4,3 % al 4,25 %.
Para 2012, el Gobierno manejaba previsiones de crecimiento en torno al 4,5 %, pero en las últimas semanas las ha reducido al 3 %, lo cual confirma la tendencia que percibe el mercado financiero.
Según el Boletín Focus, los expertos mantienen su pronóstico de que la tasa de inflación superará al índice de crecimiento y cerrará 2012 situada en torno al 5 % anual.
Tasas de interés en baja
Economistas redujeron sus previsiones sobre las tasas de interés de Brasil, ya que el deterioro en el panorama para el crecimiento económico y el alivio en las expectativas inflacionarias abrió la puerta para que se tomen medidas de estímulo más agresivas.
Los analistas redujeron su previsión de la mediana para la tasa de interés de referencia de Brasil, Selic, a finales del año a un 7,5 por ciento desde un 8 por ciento estimado la semana pasada en el sondeo semanal Focus, que publicó el lunes el banco central.
La modificación refleja un mayor consenso acerca de que el banco central brasileño seguirá recortando los costos de endeudamiento a nuevos mínimos récord, en un esfuerzo para reimpulsar su recuperación económica.
Se prevé una expansión del producto interno bruto de Brasil en un 2,3 por ciento este año, menos que el crecimiento de un 2,7 por ciento del año pasado y por debajo de la lectura de un 2,53 por ciento para la semana previa.
Ante la turbulencia global y la crisis de deuda de Europa que minan la demanda por exportaciones de materias primas y desalientan la inversión local, a Brasil le resulta difícil revivir el auge que permitió un crecimiento económico de un 7,5 por ciento el 2010, el más fuerte en 25 años.
La economía brasileña creció un 0,2 por ciento en el primer trimestre desde el período anterior.
El enfriamiento de la demanda doméstica además ha aliviado las expectativas inflacionarias, que bajaron por quinta semana consecutiva a un 5,00 por ciento para este año, desde el 5,03 por ciento en el sondeo de la semana previa.
La tasa de inflación a 12 meses de Brasil cayó a su nivel más bajo en 20 meses en mayo, lo que allana la vía para que el banco central siga rebajando los costos de endeudamiento.
El banco recortó su tasa de interés a un mínimo histórico de un 8,5 por ciento en mayo en un intento de impulsar la economía.
Fuente: EFE y Reuters