Armani proyecta un futuro sin Giorgio Armani

Pocas personas en el mundo de la moda están tan entrelazadas con su marca. En la mayoría de las casas de moda, un director creativo diseña y un ejecutivo administra. Armani hace las dos cosas.

Foto: Giorgio Armani
Foto: Giorgio Armani

Giorgio Armani construyó una marca multimillonaria a su manera pero ahora ¿a dónde se dirige su imperio?

En mayo de 2009, Armani, uno de los diseñadores y emprendedores más influyentes de nuestra era, pasó 10 días en un hospital debido a lo que describe como un caso "muy grave" de hepatitis. La causa no fue el estrés de encabezar un imperio global de moda, accesorios, muebles, cosméticos y bienes raíces. Fueron los suplementos que tomaba todas las mañanas en un vaso pequeño cuando llegaba al gimnasio. "Mi médico me dijo: "Deshágase de toda esa porquería que está tomando", recuerda Armani.

El diseñador no reveló exactamente lo que ingería, salvo decir que envenenó su hígado. Pero la razón por la que la tomaba es evidente. Armani construyó su empresa a su imagen —la figura esbelta, tonificada y bronceada que es sinónimo de la marca— y quiere garantizar una larga vida para ambos.

Pocas personas en el mundo de la moda están tan entrelazadas con su marca. En la mayoría de las casas de moda, un director creativo diseña y un ejecutivo administra. Armani hace las dos cosas. Muchos diseñadores, incluidos Karl Lagerfeld y Marc Jacobs, trabajan bajo contrato para marcas que no son suyas. Armani no crea nada para otra marca desde hace más de 30 años. Casi todas las empresas de moda son parte de grandes conglomerados y, en las que siguen en manos de sus familias fundadoras, el control suele estar compartido. Armani, en cambio, posee 100% de Giorgio Armani SpA.

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