El real brasileño despidió abril con un mínimo frente al dólar en los últimos dos años y medio. El lunes, la última jornada del mes, cerró en su nivel más bajo desde septiembre de 2009. En concreto, la moneda del país vecino se depreció 1,06% hasta 1,9083 unidades para la venta. De esta manera, registró una caída de 3,7% frente al dólar en abril en la mayor pérdida entre sus pares más negociadas seguidas por la agencia Bloomberg.
Si se toma en cuenta su evolución durante el año, su retroceso fue de 1,93%, convirtiéndose en la segunda moneda más depreciada entre las divisas de la región, después del peso argentino que cayó más de 2%. Al mismo tiempo, también se ubicó un escalón por debajo del podio comparado con la canasta de mayores monedas del mundo, siguiendo al yen japonés, informa el diario El Cronista.com.
Si bien cuando el año pasado el real llegó cerca de estos niveles muchos analistas y expertos coincidieron en que el Gobierno de Dilma Rousseff no dejaría subir el tipo de cambio por encima de 1,90 unidades por dólar, en la actualidad es el propio Banco Central el que está impulsando la suba. El organismo monetario realizó las mayores compras de dólares mensuales por lo menos desde julio pasado con el objetivo de apoyar a los exportadores.
Caída de las exportaciones
Las exportaciones brasileñas fueron duramente golpeadas en abril por las barreras argentinas al ingreso de productos en el país. Las ventas cayeron 30% en relación a abril de 2011, según pudo saber Valor, según una nota publicada hoy por el diario El Cronista.com
El débil desempeño de la balanza comercial de Brasil se confirmará este miércoles, con la divulgación oficial de los resultados del mes pasado, que preocupan al gobierno.
Las empresas se quejan por las restricciones arbitrarias que afectan cada vez a más sectores.
“Hay un total desorden en el flujo del comercio exterior”, dijo Elisabeth de Carvalhaes, presidenta ejecutiva de Bracelpa, que reúne a los productores de papel y celulosa, uno de los nuevos sectores afectado por la eliminación general de las licencias automáticas de importación y su sustitución por pedidos de autorización al Fisco argentino para las compras externas, especificando bienes, volúmenes y valores.
Cerca de 40% de los embarques de enero a marzo quedaron retenidos en las aduanas, y los envíos de abril se encuentran totalmente bloqueados, lo que provoca crecientes costos logísticos, señaló De Carvalhaes.
La caída en las ventas brasileñas a Argentina viene aumentando progresivamente. Fue de poco más de 22% en marzo (en relación al mismo mes de 2011) y, en abril, con las ventas limitadas a 70% del resultado de igual mes del año pasado, se prevé que el retroceso anual supere el 11%.