Los productos de consumo masivo aumentan y se encogen, y vos perdés dos veces

Desde hace varios años las marcas han comenzado ha reducir el contenido de sus artículos, pero en los últimos meses se ha hecho más notorio. El objetivo es reducir costos para intentar que los ajustes de precios sean menores. Desde los desodorantes hasta las golosinas, lácteos y alimentos han visto modificado sus cantidades. Vos perdes dos veces al pagar más por algo cada vez más chico.

En Twitter: @GemaGallardo

"El spray para el pelo viene en envase cada vez más chico y el precio sigue siendo el mismo", se queja una señora de 70 años en un supermercado de Guaymallén. "No es sólo el spray, abuela. Las papas fritas y los cereales vienen en paquetes cada vez más grandes, pero el contenido es menor", le responde una joven madre.

Situaciones como estas se viven a diario. Y es que hay una tendencia que viene ocurriendo desde hace unos cuantos años y que tiene que ver con las empresas que deciden achicar o reducir en pesos sus productos. En la jerga comercial se le denomina: downsizing de productos. El objetivo es evitar que un aumento de los precios impacte perjudicialmente en las compras de los consumidores. En los últimos meses esta estrategia se ha profundizado y se ha hecho más notoria para los clientes.

El Centro de Educación al Consumidor (con sede en Buenos Aires) está haciendo un relevamiento en el país, desde hace un mes, para elaborar una lista de los artículos que han sido modificados en el último cuatrimestre. Desde esa institución aseguraron a MDZ Online que "esta es una costumbre que las marcas están utilizando desde hace varios años y no sólo las de alimentos, todas la están aplicando".

"Los únicos productos que no pueden reducir sus cantidades son el aceite, la harina, el azúcar y la leche. El resto lo hace porque además no hay una ley que lo regule. Desde los desodorantes hasta las golosinas han achicado sus contenidos", dijo Susana Andrada, presidenta del Centro de Educación al Consumidor y agregó que es "un aumento de precio encubierto y lo hacen para reducir costos".

Según Andrada, desde hace casi una década en forma paulatina las empresas vienen encogiendo la mercadería. La lista desde entonces ha comenzado a crecer y a incluir comestibles, yogures, productos de perfumería y de limpieza. Pero el fenómeno tuvo mayor resonancia cuando, en 2006, detectaron que las botellas de aceite de un litro fueron reemplazadas por nuevos envases de 900 centímetros cúbicos.

Desde una de las empresas alcanzadas por el relevamiento indicaron a La Nación que "las modificaciones responden también a una optimización de los procesos de fabricación y, en algunos casos, a cambios derivados de recomendaciones nutricionales. Cuando en los jugos instantáneos sustituimos el azúcar por un edulcorante más sano fue muy complejo explicar la baja en gramos, aunque en realidad el rendimiento era el mismo", manifestaron a ese diario porteño.

Pero el downsizing no se aplica solamente a productos alimenticios o de higiene. Osvaldo Bassano, referente de la Asociación de Defensa de Derechos de Usuarios y Consumidores, reconoció a Popularonline.com.ar que "la práctica se ha generalizado y ya no sorprende. Una de las denuncias que presentamos se debe a la diferencia constatada en dos paquetes de cigarrillos, por 10 unidades, de una misma marca. Aunque difieren en el color, uno es rojo y el otro marrón claro, valen lo mismo. Y los cigarrillos de uno de los paquetes miden varios centímetros menos que los del otro", explicó el dirigente.

A ese mismo portal, Sandra González, titular de la Asociación de Defensa de los Consumidores y Usuarios de la Argentina, admite que esta estrategia de venta "se ha generalizado pero no resulta una estafa para los consumidores”. Y agregó que “hasta los chocolatines vienen más chicos".

Así la lista de productos jibarizados del Centro de Educación al Consumidor incluye, entre otros:

  • Toallas húmedas Johnson´s Baby pasaron de 70 a 50 unidades.

  • Desodorante Veritas pasó de 381 a 269 gramos.

  • Protector Hawaiian Tropic, de 200 a 177 mililitros.

  • Jabón Dove, de 100 a 90 gramos.

  • Yogurísimo, de 200 gramos a 185.

  • Surtido de Bagley, de 500 a 400 gramos.

  • Galletas Variedades, de Terrabusi, de 500 a 400 gramos. 

  • Sancor Yogs, el envase de 200 pasó a 190 gramos.

  •  Galletitas Merengadas, de 300 a 279 gramos.

  • Desodorante Heno de Pravia, de 200 a 150 mililitros.

  • Desodorante Kosiuko, de 160 a 120 mililitros.

  • Antitranspirante rolón Dove, de 55 a 50 gramos.

  • Pack de tabletas para mosquitos Fuyi, de 24 unidades pasó a 12.

  • Pote de bombones helados Chomp, de Frigor, bajó de 270 a 180 gramos.

  • Brillo Plastificado Blem, de un litro a 900 centímetros cúbicos.