La actividad económica en Brasil se contrajo en febrero por segundo mes consecutivo, según datos del Banco Central que muestran que el gigante sudamericano está en problemas para recuperar el impulso pese a rebajar las tasas de interés y a medidas del Gobierno para impulsar el crecimiento.
Economistas elevaron sus pronósticos para la inflación del 2012 en Brasil a un 5,08 por ciento desde un 5,06 por ciento, según un sondeo semanal del Banco Central divulgado el lunes.
Brasil ha estado rondando la recesión desde la segunda mitad del año pasado, debido a las dificultades que enfrentan los fabricantes locales como los altos costos y la apreciación de la moneda, una decepción para una economía que había sido una de las más dinámicas del mundo.
Si bien los analistas aún esperan que la economía se recupere en el segundo semestre del 2012, si a futuro hay evidencia de debilidad en la economía, el Banco Central podría continuar con otro recorte de tasas de interés tras la rebaja esperada de 75 puntos básicos esta semana.
El índice de actividad económica IBC-Br del Banco Central de Brasil cayó un 0,23 por ciento en febrero respecto a enero, en un resultado en línea con la mediana de las previsiones de analistas que estimaban una caída del 0,2%.
La autoridad monetaria también revisó a la baja los datos intermensuales de enero a una caída del 0,18 por ciento desde un reporte previo que situaba la disminución en un 0,13 por ciento.
"Esta cifra negativa no cambia nuestro punto de vista sobre una recuperación de la actividad económica este año", dijo Octavio de Barros, economista jefe de Bradesco.
El dato oficial de crecimiento del Producto Interno Bruto del primer trimestre será divulgado por la agencia oficial de estadísticas el 1 de junio. En el cuarto trimestre, la economía se expandió un 0,3 por ciento.
"No hay disponible un desglose por actividad de este índice, pero creemos que la caída en la producción industrial debería nuevamente ser el primer sospechoso para el pobre crecimiento", dijeron los estrategas de Nomura Tony Volpon y George Lei en una nota.
La producción industrial subió un 1,3 por ciento en febrero respecto al mes anterior, recuperándose parcialmente de la caída del 1,5 por ciento registrada en enero, dijo a comienzos de mes la agencia nacional de estadísticas de Brasil, IBGE.
La actividad manufacturera en general, sin embargo, se mantuvo débil, con un descenso del 3,9 por ciento respecto a febrero del 2011.
La economía de Brasil se estancó en el segundo semestre del año pasado debido a que la desaceleración mundial golpeó fuertemente a los fabricantes nacionales, que ya estaban complicados con el alza del real, los altos costos de la mano de obra y los cuellos de botella en infraestructura.
Para ayudar a estimular el crecimiento económico, el Banco Central ha recortado las tasas de interés cinco veces de manera consecutiva desde agosto. El banco espera reducir los costos de endeudamiento nuevamente esta semana al 9 por ciento, ligeramente por encima de su punto más bajo de todos los tiempos.
El Gobierno de la presidenta Dilma Rousseff ha tomado una serie de medidas en los últimos meses para asegurar que la economía crezca más del 4 por ciento este año.
Estas incluyen una combinación de exenciones fiscales y préstamos subvencionados para industrias específicas, un alza en los aranceles aduaneros y medidas para poner fin a una escalada del real que ha estado perjudicando la competitividad de las manufactureras brasileñas al elevar sus costos.
Todos estos esfuerzos no tendrán efecto pleno por lo menos hasta la segunda mitad de este año, han advertido analistas. La previsión de crecimiento para este año es del 3,2 por ciento y de un 4,3 por ciento en el 2013, de acuerdo con el promedio de un sondeo semanal del banco central.
Las autoridades han cifrado sus esperanzas en la fuerte demanda interna del país para estimular el crecimiento. Las ventas minoristas subieron un 9,6 por ciento en febrero respecto al mismo mes de hace un año, pero cayeron un 0,5 por ciento desde enero.
Fuente: Reuters