China se acostumbra a la idea de un crecimiento más pausado

El ajuste sugiere que los líderes chinos ya se hicieron a la idea de un crecimiento más moderado y no tienen intención de estimular la economía con inversiones estatales. En su lugar, planean reducir paulatinamente su dependencia de las exportaciones. Alerta para América Latina.

Al rebajar la meta de crecimiento de la economía a 7,5%, el primer ministro chino, Wen Jiabao, podría estar enviando el siguiente mensaje: la era de superexpansión estaría llegando a su fin, un giro radical con profundas implicaciones para Australia, América Latina y otros lugares que han prosperado gracias a la demanda china de materias primas, informa hoy el diario The Wall Street Journal.

El ajuste sugiere que los líderes chinos ya se hicieron a la idea de un crecimiento más moderado y no tienen intención de estimular la economía con inversiones estatales. En su lugar, planean reducir paulatinamente su dependencia de las exportaciones.

Las consecuencias de este cambio dependen de la destreza de Beijing para manejar la transición. Los socios comerciales de China se verán afectados de diferentes maneras.
Una menor inversión en infraestructura, generación energética y exportaciones reduciría el crecimiento de las importaciones de acero, concreto, petróleo y otras materias primas, asestando posiblemente un duro golpe para Brasil, los países productores de crudo de Medio Oriente, Australia y otros grandes exportadores de recursos naturales. "Creemos que el superciclo de commodities de China ya es cosa del pasado", dijo Dong Tao, analista de Credit Suisse.

El cambio, no obstante, también genera nuevas oportunidades, tanto en casa como en el exterior.

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