Cambios al BCRA: “Es esto, ajustar o endeudarse”

El diputado nacional y presidente del Banco Credicoop, Carlos Heller, pasó por Mendoza días antes de que en el Congreso se tratara la reforma de la carta orgánica del Banco Central. “Esta reforma es excelente”, dijo el legilador, que habló también sobre la promoción industrial.

Foto: Alf Ponce / MDZ
Foto: Alf Ponce / MDZ

De paso por Mendoza, el diputado nacional por la Ciudad de Buenos Aires y presidente del banco Credicoop, Carlos Heller, defendió el proyecto de ley de reforma de la carta orgánica del Banco Central, que hoy podría convertirse en ley en el Senado, al señalar que es “excelente” y “necesario”. También habló de la necesidad de que el país cuente con regímenes de promoción industrial, pero estos deben ser bien controlados para que tengan una contraprestación real en empleo e inversiones.

“Viendo lo que pasa con el transporte público, los combustibles y los servicios públicos, creo que ya nadie considera que la mejor forma de administrar es privatizando. Y muchas de las cosas que estamos discutiendo es consecuencia de la instalación de aquellas ideas imperantes en los ’90”, señaló Heller a modo de introducción en un encuentro con periodistas realizado en el hotel Executive de Ciudad.

Al ser consultado sobre los cambios que el Ejecutivo quiere introducir en el Banco Central, el diputado y banquero cooperativista, fue directo: “Esta reforma de la Carta Orgánica del Banco Central es excelente y desde que apareció nos subimos a un apoyo absoluto y a trabajar en revisarla y mejorarla”, explicó Heller, antes de señalar que lo que se buscaba con el proyecto de ley de reforma del sistema financiero de su autoría se lograría con los cambios que se quieren introducir ahora en la carta orgánica que rige el funcionamiento de la autoridad monetaria argentina.



Y ahí mismo, Heller se adjudicó y defendió cambios como la introducción de la categoría “usuarios de servicios financieros”, algo que no estaba contemplado en el proyecto original. “Obviamente si hablamos de usuarios, estos son depositarios de derechos, mientras que los bancos quieren clientes, por eso hay críticas y oposiciones a estos cambios”, dijo el legislador.

A la hora de responder a las críticas, Heller fue más allá: “Cuando se habla de oponerse al uso de reservas para el pago de deuda y se critica lo que se está haciendo al finanzas al Tesoro Nacional, nadie dice que si esto no se hace cuáles serían las alternativas. Y las alternativas son dos: salir a endeudarse en el exterior o ajustar. Dos opciones que rechaza esta Gobierno porque todos sabemos a dónde nos conducen”.

El proyecto de Ley para reformar la Carta Orgánica del Banco Central recibió ayer en la tarde dictamen por la mayoría oficialista de las comisiones de Economía Nacional y Presupuesto y Hacienda, y está listo para ser debatido sobre tablas en el Senado.

Carlos Heller, segundo desde la izquierda, junto a directivos del Banco Credicoop.


La firma del dictamen se produjo al término del plenario que se realizó en el Palacio Legislativo y al que asistió la titular del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont. La titular de la entidad afirmó en el Senado que con la reforma de la Carta Orgánica de la entidad "se le devuelven atribuciones que habían quedado vedadas" a partir de la modificación que se hizo en 1992, y destacó la capacidad "para orientar el crédito" que recuperará la autoridad monetaria para contribuir al desarrollo productivo y el empleo.

Diferimientos, promoción y desequilibrios
Heller también si hizo tiempo para hablar sobre un tema que duele y enoja a los mendocinos: la promoción industrial.

Argentina es un país que padece un gran desequilibrio estructural, con un corredor central muy desarrollado, que va de Buenos Aires a Mendoza y que concentra más del 70% del PBI de la Argentina, y extremos al norte y sur muy poco desarrollados y con baja densidad de la población, explicó Heller antes de señalar que “cuando nosotros pensamos el país como un todo, está claro que para que se pueda descentralizar e introducir un desarrollo más armónico hay que definir y llevar adelante políticas públicas en esa dirección” .

En ese sentido, Heller se mostró a favor de regímenes impositivos y de impulso a la industrialización, y esto implica destinar recursos públicos. “Pero bajo ningún punto de vista es aceptable regímenes en los que se abrió sólo una oficina para no pagar impuestos mientras la planta sigue funcionando en Buenos Aires. Lo que hay que lograr, cuando se aplican diferimientos impositivos, es que haya una contraprestación real, desde la generación de trabajo, vinculación con empresas de servicios e insumos y el desarrollo de un verdadero polo productivo”.