El consumo viene profundizando sus síntomas de desaceleración en la Argentina y las empresas ya analizan las estrategias para no perder cuotas de mercado ante la retracción de la demanda.
La noticia de la quita de los subsidios para comienzos de este año impactó de lleno en las decisiones de los argentinos, que ya desde finales de 2011 comenzaron a cambiar sus hábitos y a resguardar sus ahorros, respecto de los meses previos.
Con la quita de subsidios en la Capital y el Gran Buenos Aires aumentará el gas, la energía eléctrica, el agua y el transporte público, lo que se sumará a la suba del ABL y otros gastos, presionando al bolsillo.
El enfriamiento del consumo preocupa porque impacta en la economía con cada vez menos recaudación de IVA, menos expectativas de creación de empleo, menos transacciones bancarias, menos ventas de automóviles y motos, menos actividad industrial y menos construcción.
Según la consultora FIEL, son los sectores industriales que cayeron en enero, respecto de igual mes de 2011: papel y celulosa, -0,3%; insumos químicos y plásticos, -1,1%; siderurgia, -2,3%; cigarrillos, -2,7%; petróleo procesado, -4,2%; insumos textiles, -4,4%, y automotores, -10,8 por ciento.
El enfriamiento comenzó a notarse a fines de 2011 y se fue pronunciando durante todo el verano, aunque los alarmas alcanzaron sólo la luz amarilla porque es típico de la época estival un descenso en la demanda.
Según Guillermo Calciati, socio líder de Mercados de Consumo de KPMG en Argentina, las empresas de consumo masivo enfrentarán en el corto plazo el desafío de mantener su cuota de mercado ante la retracción de demanda derivada de las incertidumbres propias de los mercados emergentes que comienzan a presentar síntomas de desaceleración económica.
"Serán claves las decisiones de inversión en marketing para influenciar las preferencias de los consumidores, así como una adecuada estrategia de precios y la búsqueda de optimización de costos y gastos", dijo el consultor.
De acuerdo con una encuesta mundial de KPGM, cuatro de cada diez ejecutivos financieros del mundo que lideran compañías de consumo esperan que sus ingresos sean este año inferiores a los de 2011.
Muchos afirman que aún así están planificando invertir en nuevos mercados, productos y comercio móvil para aumentar la cuota del mercado.