“Para crecer hay que estar en Brasil”, dijo Grobocopatel

Para el empresario sojero de la Argentina, Brasil está de moda. “Se trata de una democracia emergente, con un mercado de capitales muy activo y un Estado que facilita el emprendedurismo y la inversión. Por supuesto que el Estado regula la actividad, pero sin que se frene”, aseguró.

El titular del mayor grupo productor de soja de la Argentina, Gustavo Grobocopatel, acaba de sumar como socio al coloso japonés Mitsubishi para crecer mucho más en Brasil. A su juicio, “el tamaño de las empresas importa y mucho. No podemos tener escala global sino estamos en Brasil”, aseguró el empresario en una nota publicada hoy por el diario Clarín.

¿Qué significa crecer más en Brasil? Estábamos en un proceso de salida a la Bolsa y se nos cayó el mercado. Pero quedamos con la agenda de inversiones preparada. Así, nos hemos propuesto tener una posición relevante sobre los distintos puertos de Latinoamérica, y especialmente en Brasil que es cinco veces más grande que la Argentina, con una proyección  mayor de crecimiento. No podemos tener escala global sino estamos allí. Brasil va a traccionar el mayor crecimiento de la compañía. Vamos a producir más, vamos a vender insumos y nos vamos a instalar en regiones donde no estamos.

¿Cómo queda la empresa en la Argentina? La vamos a capitalizar. Argentina tiene una gran sinergía con los negocios en Brasil. Acá estamos desarrollando la cadena de trigo, poseemos tres molinos harineros y una fábrica de pasta.

¿Por qué es tan importante el tamaño? El mundo requiere empresas de tamaño global, si el tamaño es nacional las unidades son como un camión, si es global; las unidades son como un barco. El tamaño importa si se quiere ser jugador. Nuestra idea es crecer, tener una empresa relevante, una empresa lantinoamericana de calidad global, en un escenario donde no hay jugadores latinoamericanos relevantes en nuestra industria.

¿Es más fácil hacer negocios en Brasil?   Ellos tienen enormes desafíos que reconocen, se hacen cargo y tratan de solucionar. Una de las restricciones son los talentos, se están armando. No hay suficiente gente calificada. Hay un déficit de infraestructura y una estructura impositiva muy compleja. A favor es que están de moda. Se trata de una democracia occidental emergente, con un mercado de capitales muy activo y un Estado que facilita  el emprendedurismo y la inversión. Por supuesto que el Estado regula la actividad, pero sin que se frene.

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