En la víspera de la cumbre de ministros de Finanzas del G-20, los banqueros y representantes de las finanzas mundiales dieron la bienvenida al canje de deuda griego anunciado el jueves por el gobierno heleno y alentaron a los inversores a ingresar a una oferta que implicará la mayor quita de deuda de la historia, lo que refleja una actitud diametralmente opuesta a la que tomaron en su momento con la Argentina.
Charles Dallara, titular del Instituto Internacional de Finanzas (IIF) y encargado de negociar el canje griego en nombre de los bancos, sostuvo aquí que son "bastante optimistas" en que los tenedores privados responderan positivamente a la oferta griega, que contempla una quita nominal de 53% pero que en términos de valor presente neto (VPN) el recorte se eleva a entre el 70 y 75%, mucho mayor a la que aplicó Argentina en torno al 67%.
Entre las bondades que Dallara enumeró -en una conferencia de prensa brindada en la capital mexicana- ponderó la existencia de un pago en efectivo a quienes ingresen en una etapa temprana del canje (técnicamente "early bird"); la existencia de una estructura legal de los bonos con Acciones de Clase Colectivas (CAC) para futuros canjes; y el endulzante de los Cupones Atados a la evolución del PBI a través del cual el gobierno heleno pagará un plus a los inversores "cuando Grecia empiece a crecer de nuevo", dijo el lobbysta que representa a los bancos más importantes del mundo.
Todos estos condimentos fueron los que ofreció Argentina en el 2005 y en el 2010 cuando puso en marcha el canje y en su posterior reapertura, y sin embargo los banqueros estuvieron muy lejos de respaldar la oferta. Es más, hicieron todo lo contrario.
Ante la consulta de Télam de "por qué hoy la comunidad bancaria se muestra optimista con Grecia y no lo fue con Argentina", Dallara dijo que a su criterio la operación griega resultó "profundamente diferente a la Argentina", porque en el caso de nuestro país tuvo un "enfoque unilateral".
Dallara, poco afecto a la Argentina, dijo que el país "negoció sin los acreedores los términos y las condiciones, y Grecia hizo lo contrario".
Lo que Dallara omitió contar fue el contexto de presión que tuvieron los acreedores en esta crisis de parte de los propios líderes de la Eurozona y del Fondo Monetario Internacional para que se acepte semejante quita, mientras que Argentina lanzó su oferta en soledad.
El titular del IIF ponderó la "estructura de cofinanciamiento del `pari passu" que tiene el canje griego, mecanismo que permtirá a los inversores recibir mejoras si la economía de Grecia se recupera con fuerza.
Aunque no lo mencionó, Dallara hizo referencia con dicho término latino, al pago total de deuda que la Argentina realizó con reservas al FMI a fines del 2005, lo que le permitió salir del sistema del sistema de condicionamiento de políticas económicas que lleva adelante el organismo a través de la misiones técnicas encuadradas en el artículo cuarto su carta orgánica.
Un punto que reconoció Dallara es que no hay certezas sobre las activaciones o no de los seguros contra defaults mundiales, y que no hay un piso de aceptación que impida que se activen estos contratos, lo que podría causar un descalabro financiero internacional.
También diferenció entre los distintos acreedores, bancos, fondos de pensión, hedge funds, que actuarán de manera diferente para la operación griega, como fue en el caso argentino.
Los cupones atados al PBI que fueron una novedad mundial que se aplicó en el canje argentino en el 2005 -no existían antecedentes en su uso con anterioridad-, y en su momento los inversores tenían desconfianza de su utilidad y le dieron poco valor en el lanzamiento de la oferta.
La Argentina creció a tasas consecutivas de 9% -históricas-, lo cual le dio un rendimiento interesante a los cupones atados al PBI, y de hecho en el 2011, resultaron la mejor inversión del año.
En el caso griego, para los inversores, la gran duda actual es si crecerá frente a tanta política de ajuste, y ante el reconocimiento de parte de los mismos líderes europeos de que las ayudas financieras lanzadas finalmente no alcancen para sacar del abismo a los helenos.
Contrastes en el canje de Grecia y de Argentina
Charles Dallara, titular del IIF y encargado de negociar el canje griego en nombre de los bancos, sostuvo aquí que son "bastante optimistas" en que los tenedores privados responderan positivamente a la oferta griega.