La Unión Europea (UE) dijo estar "muy decepcionada" por la demanda argentina contra el bloque continental y España por restricciones a las importaciones de
biodiésel ante la Organización Mundial de Comercio (OMC), afirmó hoy un vocero.
La UE está "muy decepcionada" por el reclamo del gobierno de Cristina Kirchner, sostuvo el portavoz de Comercio, John Clancy, quien consideró que la medida de Argentina es "completamente injustificada y no tiene sustento alguno".
"Es muy desafortunado que la Argentina, en lugar de poner freno al proteccionismo rampante en ese país, quiera llamar la atención" de esta manera, dijo Clancy, según reportó la agencia de noticias francesa AFP.
Este miércoles, el gobierno nacional demandó ante la OMC a Estados Unidos por impedir el ingreso de carnes y limones frescos y a la Unión Europea y a España por restricciones a las importaciones de biodiésel, informó la Cancillería.
En este contexto, el bloque europeo solicitó un panel de resolución de disputas de la OMC para que arbitre en el conflicto con la Argentina por "las restricciones en las importaciones" que perjudican a los países europeos.
"Las restricciones de las importaciones de Argentina violan los tratados internacionales de comercio y perjudican las exportaciones de la UE", indicó un comunicado, que fue publicado por la agencia Noticias Argentinas.
La UE "tomó esta decisión junto a Japón y Estados Unidos, para forzar a Argentina a poner freno a las medidas que han sido tan dañinas para el comercio europeo y la inversión en los últimos 18 meses", subrayó el bloque.
En mayo, la UE denunció a la Argentina por las "restricciones" a las importaciones impuestas por el gobierno de la presidenta Cristina Kirchner, que provocan un "daño real" a la economía europea, e invitó a otros países a respaldar la iniciativa.
La denuncia inició un largo proceso en la OMC, con sede en la ciudad suiza de Ginebra.
En una primera fase, las dos partes estaban llamadas a negociar con el objetivo de que Argentina levante estas medidas, pero al haber pasado ese plazo, sin llegar a un acuerdo, el bloque pidió la instalación de un panel de arbitraje que tendrá que
"pronunciarse sobre la legalidad de las medidas".
Esta semana, el Gobierno denunció medidas que afectan al comercio de biodiésel y, en particular, la Orden Ministerial del Reino de España que impide la utilización del combustible argentino como biocarburante en el sector de transportes,
principal usuario del producto.
"Con un monto anual de exportaciones a la UE de aproximadamente 1.900 millones de dólares en 2011 y 1.300 millones hasta agosto de 2012, este bloque económico es el principal mercado del biodiésel argentino", se informó a la prensa de manera oficial.
Al respecto, el analista económico y director de la consultora DNI, Marcelo Elizondo, sostuvo que "no es del todo cierto" que el país no pueda introducir su biodiésel en Europa, porque España "sigue siendo el principal comprador" de este tipo de combustible proveniente de la Argentina.
Elizondo consideró que "lo que está ocurriendo" es que el gobierno nacional está "judicializando" sus disputas comerciales en el exterior: "La Argentina ha renunciado a acuerdos y nosotros también hemos infringido reglas del comercio internacional que han hecho que Argentina no tenga la mejor credibilidad a nivel
internacional", planteó.
En declaraciones a radio El Mundo, indicó que el país en la actualidad mantiene "controversias con 45 países" de distintas regiones del planeta y añadió: que "el Gobierno prefiere mantener la demanda doméstica y no le importa que se pierdan mercados de afuera".
"En mi opinión Argentina está jugando a la contra-denuncia para embarrar la cancha y no estar siempre a la defensiva frente a las críticas internacionales", evaluó, y aseguró: "Claramente hay toda una política que no alienta a la inversión internacional".