El consumo per cápita de carne vacuna se ubicó en 58 kilogramos por año entre enero y octubre, acumulando una suba del 6,1 por ciento respecto de igual período de 2011, mientras que la faena de animales subió 5,5 por ciento pero igual se mantuvo entre las más bajas de los últimos 23 años, informa la agencia de noticias NA.
Así surge del informe elaborado por CICCRA, la cámara que agrupa a los frigoríficos, en los primeros diez meses del año las exportaciones de cortes vacunos apenas totalizaron 100.907 toneladas, y resultaron ser las más bajas de los últimos ocho años.
En términos interanuales, las exportaciones registraron un retroceso de 26,6 por ciento y con relación al máximo de 2005 acumularon una caída de 74,4.
En cuanto al mercado interno, si se considera el promedio móvil de los últimos doce meses, el consumo por habitante de carne vacuna llegó a 57,9 kilogramos/año en enero-octubre del corriente ejercicio y experimentó una mejora de 5,3 por ciento anual.
En este caso, la caída con relación al pico de enero-octubre de 2008 fue de 16,3 por ciento, señala el informe de la cámara empresaria.
Así, la participación del consumo interno en la oferta total de carne vacuna llegó a 92,9 por ciento en los primeros diez meses del año, cuando un año atrás era de 89,6.
A la inversa, las exportaciones vieron disminuir su importancia relativa de 10,4 a apenas 7,1 por ciento entre los períodos considerados (este último guarismo sólo fue comparable con el registrado en los primeros diez meses de 2001, cuando llegó a 6,4 por ciento).
Con duras críticas a la política ganadera y al Ministerio de Agricultura, CICCRA indicó que "el atraso cambiario y las retenciones hacen que el tipo de cambio efectivo que recibe la industria por cada dólar exportado sea de 4,12 pesos".
"Este valor genera una falta de competencia tal que en el presente año las exportaciones se ubicarán entre las más bajas de las últimas cinco décadas", advirtió la cámara.