La Reserva Federal dio un paso sin precedentes el miércoles al anunciar que mantendría sus tasas de interés cercanas a cero hasta que el desempleo en Estados Unidos caiga a un 6,5 por ciento, y lanzó una nueva ronda de compra de bonos para estimular a la economía.
El banco central dijo que su compromiso de mantener las tasas en niveles bajos hasta que sea alcanzado el nuevo umbral permanecería en pie mientras las estimaciones de la inflación no superen el 2,5 por ciento por uno o dos años, y siempre y cuando las presiones sobre los precios estén contenidas, informa la agencia de noticias Reuters.
"El comité sigue preocupado de que, sin un ajuste suficiente de la política, el crecimiento económico no sea lo suficientemente fuerte para generar una mejora sostenida en las condiciones del mercado laboral", afirmó la Fed en un comunicado.
El banco central se comprometió a comprar 45.000 millones de dólares mensuales en bonos del Tesoro, que se sumarán a sus compras por 40.000 millones de dólares de activos respaldados por hipotecas.
La decisión, acompañada por un anuncio para reemplazar su programa de estímulo pronto a expirar con una nueva ronda de compras de bonos del Tesoro, tomó por sorpresa a los expertos. La mayoría de los economistas no esperaba que el banco central adoptara umbrales económicos para guiar la política monetaria hasta el próximo año.
El banco central estadounidense destacó que el desempleo sigue siendo elevado y que la inflación está un poco por debajo del objetivo del 2 por ciento establecido por los consejeros.
El banco central se comprometió a comprar 45.000 millones de dólares mensuales en bonos del Tesoro, que se sumarán a sus compras por 40.000 millones de dólares de activos respaldados por hipotecas que inició en septiembre, como esperaban los mercados financieros.
Bajo su programa de estímulo denominado "Operación Twist", que expira a finales de mes, la Fed compraba 45.000 millones de dólares en bonos a largo plazo con los recursos de la venta de activos de corto plazo.
La nueva ronda de compras de bonos del Gobierno anunciada el miércoles será esencialmente financiada con la creación de más efectivo, lo que expandirá la hoja de balance de la Fed, que actualmente es de 2,8 billones de dólares.
Las autoridades de la Fed votaron 11 a favor y uno en contra del nuevo plan. El presidente de la Reserva Federal de Richmond, Jeffrey Lacker, fue el único que no estuvo de acuerdo, al igual que en cada reunión de este año, y expresó su oposición tanto a la compra de bonos como a los nuevos umbrales económicos.
"Ven una economía anémica y están haciendo todo lo que está en su poder para alentar cualquier progreso económico", dijo Alan Lancz, presidente de Alan B. Lancz & Associates en Toledo, Ohio.
Débil recuperación
La Fed recortó la tasa de interés a un día a cerca de cero en diciembre del 2008 y ha comprado alrededor de 2,4 billones de dólares en bonos en un esfuerzo adicional para presionar a la baja los costos del endeudamiento y apuntalar una recuperación más fuerte.
Pese a los esfuerzos no convencionales y agresivos, el crecimiento de la economía estadounidense sigue siendo tibio. El Producto Interno Bruto se expandió a una tasa anual del 2,7 por ciento en el tercer trimestre, pero ahora parece haberse desacelerado fuertemente.
Según un sondeo de Reuters publicado el miércoles, los economistas esperan que la economía se expanda a una tasa anual de solo un 1,2 por ciento en el último trimestre del año.
Las compañías se han achicado, temerosas de un endurecimiento de la política fiscal mientras Washington pelea sobre la forma para evitar una mezcla de reducciones de gastos y alzas de impuestos por 600.000 millones de dólares que comenzarán de forma automática con el nuevo año.
Sin embargo, el jefe de la Fed, Ben Bernanke, ha advertido que caer en el denominado "abismo fiscal" llevaría a la economía a una recesión.
Al establecer umbrales para ayudar a guiar su decisión o cuándo eventualmente subir las tasas, la Fed fue capaz de deshacerse de una predicción anterior de que los costos del endeudamiento se mantendrían en niveles ultrabajos hasta mediados del 2015.
"Alcanzar los umbrales no generará inmediatamente una reducción en la política expansiva", dijo Bernanke en una conferencia de prensa para explicar la decisión de la Fed.
"Ningún indicador por separado entrega una evaluación completa del estado del mercado laboral y, por lo tanto, consideraremos cambios en la tasa de desempleo dentro de un contexto más amplio de las condiciones del mercado laboral", agregó.
En una nueva serie de proyecciones económicas, la Fed sugirió que la tasa de desempleo no caería al 6,5 por ciento hasta el 2015 y en ningún punto sobre ese horizonte de proyección el banco central ve a la inflación superando su meta del 2 por ciento.
Los funcionarios mantuvieron su evaluación de que podrían llevar la tasa de desempleo a un rango de entre un 5,2 y un 6 por ciento sin generar inflación, aunque Bernanke advirtió que la política tendría que comenzar a endurecerse bien antes de que la tasa de desempleo caiga tan bajo.
Los funcionarios de la Fed ven al PIB expandiéndose entre un 2,3 y un 3 por ciento el próximo año, una baja frente al 2,5 a 3 por ciento pronosticado en septiembre. Eso, sin embargo, aún es un poco más optimista que la mayoría de las proyecciones privadas.