La contundente victoria de Hugo Chávez en las elecciones presidenciales ha convencido a muchos venezolanos de la oposición de que sólo una grave recaída en su enfermedad o un desplome de los precios del petróleo podrán apartar del poder al carismático líder.
Chávez, de 58 años, obtuvo su tercera reelección con un margen de 9 puntos porcentuales sobre el candidato opositor Henrique Capriles, el joven gobernador del estado de Miranda que dirigió una campaña dinámica que por un momento generó expectativas en la oposición de que podría derrotar al presidente.
Chávez, que ha combatido un cáncer de naturaleza no revelada durante buena parte de los últimos dos años, triunfó en todos menos dos de los 24 estados del país, incluyendo el de Miranda, en unos comicios en los que votaron 81% de los electores inscritos, un récord de participación.
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El triunfo de Chávez le permite expandir el Estado benefactor
La victoria permite que Chávez siga adelante con su revolución socialista, profundizando la intervención del gobierno en la economía, incluyendo los controles de precios y las nacionalizaciones.