La inflación en Brasil se acelera en septiembre

El índice de precios al consumidor brasileño de referencia IPCA subió un 0,57% en septiembre, algo por encima de la mediana de las previsiones de los analistas, informó el viernes la agencia de estadísticas gubernamental.

La inflación en Brasil se aceleró en septiembre, en línea con las expectativas por precios más altos de los alimentos, mostraron el viernes datos oficiales, pero las declaraciones de un miembro del banco central generaron expectativas de que la semana próxima habrá otro recorte en las tasas de interés.

El índice de precios al consumidor brasileño de referencia IPCA subió un 0,57 por ciento en septiembre, algo por encima de la mediana de las previsiones de los analistas, informó el viernes la agencia de estadísticas gubernamental.

Se esperaba que el índice subiera un 0,55 por ciento, más que el alza del 0,41 por ciento de agosto, según la mediana de un sondeo a analistas de Reuters.

La inflación en los 12 meses hasta septiembre se aceleró a un 5,28 por ciento desde un 5,24 por ciento. El Gobierno apunta a una inflación anual de un 4,5 por ciento, más o menos 2 puntos porcentuales.

Si bien fue el alza de precios más fuerte para un septiembre en nueve años, las expectativas del mercado apuntan a que el banco central decida un décimo recorte consecutivo de las tasas de interés en su reunión de la semana próxima, luego de comentarios de Luiz Pereira, un miembro del directorio de la autoridad monetaria.

El panorama para la economía mundial sigue siendo incierto pese a los estímulos de los principales bancos centrales del mundo, dijo Pereira el jueves en la noche, durante un evento en Sao Paulo.

Los rendimientos de los futuros de las tasas caían en las primeras operaciones, señalando que los operadores esperan que el banco recorte las tasas a un mínimo histórico de 7,25 por ciento, dándole a la economía un impulso adicional, pese al alza de los precios.

Eso contrasta con los pronósticos de la mayoría de los analistas consultados por Reuters esta semana, que opinaron que el banco central probablemente mantendrá las tasas de interés en el mínimo récord de 7,5 por ciento para evitar una contribución a alzas aun mayores en los precios.

Los estímulos para el crecimiento económico son una prioridad del Gobierno de la presidenta Dilma Rousseff, luego de que el país más grande de América Latina casi cayó en recesión a finales del año pasado.

Pero la inflación se ha mantenido sobre el centro del objetivo del Gobierno durante más de dos años y ninguno de los economistas sondeados por Reuters la semana pasada esperaba cambios el año próximo.

Los precios de los alimentos subieron un 1,26 por ciento en septiembre, desde la subida de un 0,88 en agosto.

Los precios de los alimentos han subido en todo el mundo tras la grave sequía que afectó este año a Estados Unidos. Las malas condiciones climáticas también dañaron los cultivos de tomates en Brasil, contribuyendo a la inflación en los meses previos.

La previsiones para el IPCA habían oscilado entre un incremento de un 0,48 a un 0,60 por ciento.

Fuente: Reuters