El FMI insiste en participar en los números del Indec

El organismo multilateral de crédito ha amenazado con expulsar a la Argentina si no se modifican los índices de inflación y la medición de de Producto Bruto Interno que elabora el Indec. "Estamos listos para cooperar con las autoridades argentinas", destacó una funcionaria del organismo internacional. El organismo espera cambios.

Foto: NA
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El Fondo Monetario Internacional (FMI) reiteró hoy su interés por participar en la corrección y diagramación de las estadísticas oficiales en la Argentina, principalmente en la medición de la inflación, después de haber amenazado con sacarle "tarjeta roja" al país.

"El FMI está dispuesto a cooperar con Argentina", declaró este  jueves el portavoz del organismo Gerry Rice tras el cruce de declaraciones entre la directora gerente Christine Lagarde y la  presidenta Cristina Kirchner por las estadísticas oficiales.

"Estamos listos para cooperar con las autoridades argentinas con respecto a la calidad de sus datos sobre IPC (inflación) y PBI, para trabajar con ellos en esa dirección", dijo Rice en rueda de prensa.

Por el momento el Fondo continúa con sus reglas de procedimiento a causa del conflicto sobre la calidad de las estadísticas que viene desarrollando la gestión kirchnerista y el directorio volverá a reunirse en diciembre para analizar la situación argentina.

El directorio del Fondo, tras un proceso de evaluación, extendió en septiembre por tres meses el plazo a la Casa Rosada para que responda, positivamente, a sus reclamos sobre la calidad de las estadísticas sobre el Índice de Precios al Consumidor (IPC) y el PBI, que considera poco fiables.

En este contexto, Rice insistió en su habitual charla con periodistas en Washington que el FMI está abierto a colaborar con el país para mejorar la "calidad" de sus datos estadísticos en cuanto a inflación y Producto Bruto Interno.

"Por supuesto (que) la calidad, la fiabilidad, la integridad de los datos es absolutamente esencial para que el FMI haga su trabajo", enfatizó el director del departamento de Relaciones Exteriores del Fondo.

"Es algo que es esencial para nosotros y es por eso que este tema es tan importante", agregó el funcionario, que indicó que se trata de un procedimiento que contempla a los países grandes que integran el FMI y también a los miembros más pequeños.

Rice sostuvo que el organismo internacional determinará sus próximos pasos con respecto a la situación argentina tras evaluar un nuevo informe en tal sentido en diciembre próximo, luego de extender el plazo al país para que mejore la calidad de sus datos sobre IPC y PBI, el mes pasado.

Lagarde señaló poco después que Argentina había recibido una  "tarjeta amarilla" y advirtió con sacarle la "roja" si el país no logra antes de fines de año los progresos requeridos por el Fondo para la corrección de las mediciones que realiza el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).

"Ya tiene una tarjeta amarilla. Ahora le toca elegir si también quiere la roja", sostuvo la francesa Lagarde, a lo que la presidenta Kirchner respondió que Argentina no era "un cuadro de fútbol" y que no aceptaría presiones, durante su reciente participación en la 67ª asamblea general de las Naciones Unidas (ONU), en Nueva York.

El conflicto sobre las estadísticas argentinas se mantiene latente desde hace más de un año, a pesar de que el Fondo envió durante 2010 misiones técnicas de ayuda para elaborar un índice nacional de inflación y un equipo del organismo recorrió varias provincias en 2011 para recabar datos.

Argentina no acepta ningún tipo de monitoreo del Fondo desde  que saldó su deuda con el organismo, en 2006, y tampoco reconoce algún tipo de distorsión en sus estadísticas oficiales.

Las palabras de Lagarde generaron revuelo y malestar en el seno del Gobierno, como quedó demostrado esta semana, cuando el senador kirchnerista Aníbal Fernández aseguró que el FMI "no le va a decir a Argentina" lo que tiene que hacer.

Fernández calificó como "insolentes" a las declaraciones de la directora gerente del organismo internacional y aseguró que el país no aceptará "amenazas". 

"La realidad es que la Argentina no le debe nada al Fondo y va a tomar las decisiones que tiene que tomar en forma soberana. Nadie y mucho menos Lagarde le va a decir a Argentina lo que tenga que hacer", enfatizó el legislador.