En el marco de una fuerte reducción de los subsidios a empresas de servicios públicos, el gobierno otorgó en los primeros seis meses del año 3.525 millones de pesos más a las eléctricas. El aumento es en realidad un recorte porque representa un incremento del 11,2%, menos que el costo de vida estimado por provincias y consultoras privadas, de entre 22 y 26% anual.
Así se desprende de la ejecución del Presupuesto Nacional de los primeros meses del año, que relevó la Asociación Argentina de Presupuesto (ASAP).
Según publica hoy El Cronista, la desaceleración de los subsidios energéticos obedece a la importante retracción en las transferencias a la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa), que recibió 16.871 millones de pesos, 2.733 millones menos que entre enero y septiembre de 2011 (-14%). La situación de Cammesa no es la mejor, ya que las grandes distribuidoras de electricidad entraron en default con la empresa y dejaron de pagar parcialmente la energía que demandan cada mes.
Precisamente, molestas por el retraso en los pagos de Cammesa, las generadoras de electricidad enviaron el miércoles pasado una carta a la empresa en la que reclaman lo adeudado y piden que se les restablezca una serie de beneficios que fueron suspendidos a principios de año.
Los generadores afirman que la mora “compromete el normal funcionamiento del sistema eléctrico en su conjunto” y aseguran que todo lo que reciben se destina a cubrir sus costos de operación y mantenimiento: pago de sueldos y compra de insumos. Después, remarcan que la falta de pago en fecha “agota el capital de trabajo y pone en riesgo la operación de las unidades generadoras y, en consecuencia el suministro de energía eléctrica”. Cammesa no les dio precisiones con respecto a cuándo saldará las deudas.
Según La Nación, el texto fue enviado por la Asociación de Generadores de la República Argentina (Ageera), que reúne a las principales firmas del sector como Central Puerto, Costanera y El Chocón, al gerente general de Cammesa, Juan Manuel Abud, un funcionario que pertenece a La Cámpora y responde al viceministro de Economía, Axel Kicillof. Junto con Paula Español, son los exponentes de la política oficial en Cammessa, en cuyo directorio están presentes todos los actores del sector (generadores, transportadores, distribuidores y grandes usuarios) más el Gobierno, pero que en la práctica está intervenida por el Estado.
En el sector estiman que las demoras se explican por los retrasos en los subsidios a Cammesa y por la cesación de pagos en la que incurrieron distribuidoras grandes como Edenor, Edesur y muchas otras, con la propia administradora del mercado. Con tarifas congeladas desde hace casi una década y costos en alza, esas compañías, que cobran la energía que venden a sus clientes y luego deben pagarle a Cammesa, comenzaron a hacer pagos parciales.
El sector está en plena transición. En una reunión que mantuvo con empresarios el 24 de agosto, Kicillof les informó que el Gobierno dejará de lado la regulación de los años 90 para avanzar en un sistema denominado de cost plus, que establece la ganancia de las empresas luego de cubrir los costos.
La demora en los pagos es un golpe más a los servicios públicos, que tiene su correlato en el sector gasífero, donde la distribuidora Metrogas informó que por falta de fondos no pagará en tiempo y forma sus compromisos con proveedores.
Las empresas de electricidad en situación límite
El gobierno disminuyó las transferencias a Cammesa, la empresa que administra el mercado mayorista. Las generadoras le enviaron una carta al hombre de Kicillof que está a cargo de la compañía y le anticiparon que la situación es límite.