El frigorífico Swift está al borde del cierre

Ante esta situación quedarían sin trabajo cerca de 540 personas, que según dijeron, serían reubicados o despedidos. La planta no opera desde el 17 de diciembre pasado.

Cristina visitó la planta en 2010, en un intento de recuperación.
Cristina visitó la planta en 2010, en un intento de recuperación.

Alrededor de 500 trabajadores del frigorífico Swift de la ciudad santafesina de Venado Tuerto se movilizaron ayer frente a la planta para exigir la estabilidad laboral de todo el personal ante versiones que señalan que la firma de capitales brasileños cerraría sus instalaciones en esa localidad y concentraría sus actividades en la ciudad de Rosario. La manifestación fue dispuesta por el gremio del sector luego de que los trabajadores, tras culminar con el período de vacaciones adelantadas, regresaron ayer a sus puestos de trabajos y la empresa les comunicó que ante la falta de faena entraban en garantía horaria.

Al respecto, fuentes del sindicato que agrupa al personal de los frigoríficos advirtieron que la planta de Venado Tuerto realizó la última faena el pasado 17 de diciembre y que a partir de esa fecha la empresa otorgó vacaciones al personal.

Desde ayer los trabajadores quedaron bajo el esquema de garantía horaria, que implica el cobro de un salario mínimo, hasta el próximo 9 de enero, fecha en que se definirá el futuro de la planta.

En ese marco, el diputado provincial del Frente para la Victoria (FpV), Darío Mascioli, se reunió ayer con los trabajadores para interiorizarse de la situación y en diálogo con la prensa de Venado Tuerto anunció que se están realizando gestiones con el objetivo de asegurar la continuidad de las fuentes de trabajo en el frigorífico.

El legislador explicó que el personal de la planta de esa localidad entró en garantía horaria para retomar tareas a partir del 9 de enero. Esto es en función de que la empresa está tratando de cerrar contrato con un mercado, lo que le permitiría tener una matanza de animales permanente. La industria cárnica es un mercado muy sensible, producto de la baja en el consumo per cápita en Argentina, la administración de los Roes de exportación y la falta de ganado, generan un combo complicado y sensible, apuntó.

Swift, perteneciente al grupo brasileño JBS, arribó a Venado Tuerto tras el cierre del Cepa y tiene a Israel como principal destino de sus exportaciones cárnicas.

En noviembre de 2010 Cristina Fernández visitó el lugar con la intención de salvar el lugar, pero al parecer el frigorífico no puede escapar a los problemas.

Fuente Cronista