Los vecinos aseguran que “el grupo de choque” del gobierno controla el ingreso y egreso de la ciudad para intimidar a los manifestantes que se oponen al proyecto de la empresa minera canadiense Osisko, con la que Herrera firmó un convenio para explotar el oro de Famatina mediante el proceso de lixiviación con cianuro de sodio.
“Tenemos miedo de que nos pongan droga, armas, algo para criminalizar la protesta”, explicó la ambientalista Marcela Crabe.
La tensión en Famatina crece con el correr de los días. Los vecinos no se resignan a que la minera canadiense Osisko avance con explotación en el cerro local y continúan bloqueando el ingreso de los camiones y de los operarios.
“La patota de Beder Herrera y la Brigada de Acción Operativa (Bao), grupo de choque de la policía provincial, se colocaron en la entrada a Famatina y en la ruta hacia Chilecito. “Controlan en ingreso y el egreso de los vecinos, intimidan a los manifestantes. Vivimos en un clima de tensión y miedo”, contó la ambientalista Marcela Crabe a LPO.
Y agregó: “tenemos miedo que nos pongan droga, armas, algo para criminalizar la protesta. Ya nos habían quitado el transporte público, cuando la empresa de colectivos ‘Ciudad de Chilecito’ – que une Famatina con Chilecito- suspendió sus servicios. Estamos moviéndonos en moto o en remise”.
Los vecinos de Chilecito y Famatina aseguran que es la primera vez en la historia de la provincia que los efectivos de la BAO realizan controles viales. “Los medios de comunicación de la provincia desinforman y contribuyen al gobierno. Están tirando pescado podrido”, se quejó otra de las manifestantes, Carina Díaz Moreno.
Lo cierto es que el único medio en toda La Rioja que acompaña la protesta es FM Famatina, de Walter Álvarez. “Casi todos los medios dependen económicamente de Beder Herrera, y todo el mundo sabe que las notas más sensibles tienen que ser aprobadas previamente por Luis “El Pichi” Solorza, jefe de prensa de la gobernación”, contó por lo bajo una fuente de LPO.
El cerro nevado de Famatina
El Nevado de Famatina, rebautizado “Cerro General Belgrano”, es el pico más elevado (6.250 m de altura) de la Sierra de Famatina. Ha cobrado recientemente notoriedad por la renovación de los intentos de explotación de sus yacimientos minerales y la oposición de los pobladores de la zona a estos emprendimientos.
Los aborígenes de la zona extrajeron, en fechas que no se han determinado con precisión, minerales de oro y plata del cerro Famatina.
Una de las razones de la fundación de la ciudad de La Rioja por Juan Ramírez de Velasco fue la noticia que le dieron los aborígenes de los yacimientos del Famatina. En una carta dirigida al rey en octubre de 1591 Ramírez de Velasco la justifica por tener gran noticia, de los indios naturales, de minerales de oro y de plata.
Los jesuitas continuaron luego las explotaciones mineras hasta que fueron expulsados.
En 1821 el coronel Nicolás Dávila, con ayuda de Castro Barros, extrajo plata del Famatina para acuñar las denominadas monedas de cordón. En 1824 Baltasar Agüero fundó una Casa de la Moneda, en La Rioja, para continuar con el emprendimiento.
Facundo Quiroga, gobernante de La Rioja, en 1826 se asoció en una empresa minera con Braulio Costa, residente de Buenos Aires, fundando el Banco de Rescate o Casa de la Moneda de La Rioja. En la misma época el Congreso convocado por Bernardino Rivadavia creó el Banco Nacional, con facultad exclusiva de acuñar moneda en todo el territorio nacional.
Rivadavia negoció la formación de una sociedad con capital inglés y residencia en Londres para la explotación de las minas del país. La compañía, con un capital de cinco millones de pesos, establecería un Banco de Rescate en cada una de las provincias con minería.
En 1883 la Sociedad de Fundición de Plata de la República Argentina o Compañía Francesa de Nonogasta trabajó durante unos pocos años. En 1889 inició trabajos la Sociedad Belga del Río Blanco, pero se liquidó en 1902. En 1903 se constituyó en Londres la Famatina Development Corporation, que estableció una fundición en Santa Florentina, hoy abandonada y derruida.
Las permisivas leyes mineras del ex presidente riojano Carlos Menem, que a pesar de algunos cambios cosméticos en otras áreas son las que se aplican ahora, reavivaron el interés por las explotaciones a finales de la década de 1990.
Los vecinos de la zona se agruparon en la “Asamblea de Vecinos Famatina No Se Toca” para bregar contra los emprendimientos mineros, en especial los de la Barrick Gold y ahora de Osisko Mining, ambas del Canadá.
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