El presidente de la Cámara de Importadores de la República Argentina, Diego Pérez Santisteban, cuestionó esta mañana la decisión del Gobierno de aumentar el control sobre las importaciones, al advertir que de esa manera habrá "problemas e incertidumbre".
A través de una resolución que se conoció ayer, la AFIP creó el régimen de Declaración Jurada Anticipada de Importación, que regirá desde el primero de febrero.
Pérez Santisteban aseguró que el sector importador está "sufriendo los problemas de un traspaso total de la autoridad de comercio exterior del Ministerio de Industria al Ministerio de Economía" y que "la nueva Secretaría empezó de cero, sin escritorio y sin personal".
“Ya 15 días antes del 10 de diciembre, comenzó a demorarse la firma de las licencias no automáticas que rigen la entrada de los productos; pasaron 45 días y esto comenzó a generar problemas en las áreas de producción", agregó en declaraciones a Radio 10.
A su criterio, en comercio exterior "se mantiene un esquema de administración que es muy difícil de ejecutar".
El empresario subrayó que "más del 80 por ciento de lo que se importa va a la producción. Y en la medida que no haya la fluidez necesaria para importar, habrá problemas".
Por ese motivo, Pérez Santisteban lamentó que las importaciones terminen "convirtiéndose en la variable de ajuste de una política muy difícil de llevar, más aún con un mundo complejo y con los problemas internos que tenemos".
El dirigente también hizo referencia a la política de sustitución de importaciones que alienta la Casa Rosada: consideró que eso "no depende solamente de imposiciones o de buena voluntad: entran en juego todas las variables económicas del país para atraer inversiones. Y esto requiere tiempo".
En este sentido, Pérez Santisteban evaluó que, hasta el momento, el Gobierno no logró su cometido: "los resultados fueron pequeños, ya que no se ha obligado a todas las compañías a sustituir importaciones".
"Si uno hilara muy fino, encontraría que lo que exportó un importador lo dejó de exportar otro; la capacidad de producción y de importación argentina depende de su competitividad y no de cualquier producto", explicó.
El directivo enfatizó que esta situación "genera incertidumbre, que es la peor palabra que puede existir en el comercio exterior, porque las operaciones no se hacen de un día para el otro".
Fuente: NA