El factor bolsillo es el viento de cola de Cristina

Según datos de la Universidad Católica Argentina y la consultora TNS Gallup, el Índice General de Expectativas Económicas registró en julio un alza interanual del 18,2% y se mantiene en uno de los niveles más altos de los últimos cinco años. Para Ibarómetro, en tanto, seis de cada diez cree que su economía personal mejoró.

Los argentinos mantienen altas sus expectativas respecto de la marcha de la economía del país en un año electoral en el que el factor "bolsillo" tendrá un peso importante en los comicios presidenciales.

Según un trabajo difundido hace unos días por la Universidad Católica Argentina (UCA) y la consultora privada TNS Gallup, el Índice General de Expectativas Económicas registró en julio  un alza interanual del 18,2% y se mantiene en uno de los niveles más altos de los últimos cinco años.

También se conoció un sondeo realizado el pasado lunes por la consultora privada Ibarómetro que revela que seis de cada diez entrevistados creen que su economía personal mejoró en el último año, mientras que un porcentaje similar asegura que Argentina también mejoró su economía en igual período.

De cara el futuro, el 58,4% de los encuestados piensa que su situación personal seguirá mejorando, mientras que el 52,5% cree que la situación del país mejorará o será igual de buena dentro de un año.

 

 

Si bien un 45,9% de los entrevistados cree que la crisis desatada en Europa y Estados Unidos afectará en algún momento a Argentina, "los niveles de optimismo no han sido desacelerados e inclusive lucen cierto crecimiento", apunta el trabajo de Ibarómetro.

La investigación de la UCA y TNS Gallup coincide a la hora de presentar perspectivas hacia el futuro de una evolución positiva o al menos estable de la economía argentina, ya que un 35% de los consultados espera que la situación mejore en los próximos seis meses y un 45% prevé que se mantendrá igual.

Antes que por la crisis global, los argentinos están más preocupados por la fuerte subida de los precios al consumidor en el país: según el sondeo de la UCA y TNS Gallup, un 56% señala como una prioridad que se controle la inflación.



En este sentido, la consulta de Ibarómetro reveló que la presidenta argentina, Cristina Fernández, que buscará su reelección, es por lejos (47,6%) quien es percibida como el dirigente político más capacitado para controlar el problema de la inflación, un fenómeno que, paradójicamente, se ha agudizado durante su gobierno.

Esta posición de liderazgo otorgado a la mandataria tiene su correlato en las primarias celebradas el 14 de agosto, en las que Fernández obtuvo el 50,24% de los votos, con 38 puntos de diferencia sobre el segundo candidato más votado, perfilándose como favorita para las presidenciales del 23 de octubre.

"Indudablemente, el 'voto bolsillo' ha estado y estará presente en las elecciones en Argentina de este año. Habiendo una etapa de bonanza económica razonable, hay en la gente una apuesta por la continuidad", dijo a Efe el analista político Jorge Arias, de Polilat.

El aliento al consumo ha sido una de las líneas de la política económica adoptada por el Gobierno de Fernández, que optó por incentivar la demanda agregada, aún con sus costes en materia de inflación.

Fuente: Efe