Centroamérica: ojalá no llueva café en el campo

Tras años de mala racha cafetalera, parece que los mercados internacionales vuelven a sonreir al aromático grano, con un aumento de más del 100% en la cotización del café tipo arábico (de alta calidad), que entre diciembre de 2008 y septiembre de 2011 pasó de valer US$1,10 a US$2,30 la libra.

En Honduras ya empiezan a hablar de una nueva fiebre del café, con jóvenes inversores que apuestan por producir lo que antaño fue una fuente de ingresos de mayor importancia para muchos países de Latinoamérica.

Pero en otros países de la región, particularmente en Centroamérica, muchos no parecen confiar tanto en un cultivo que más de una vez ha dejado a sus productores con las manos vacías. Tienen todavía fresco en su memoria el recuerdo de un café cotizado a menos de US$0,50 en 2002, por debajo de su costo de producción.

La Asociación Nacional del Café en Guatemala (ANACAFE) indica que la producción de este país pasó de 4,5 millones de sacos de 60kg a 3,4 millones en la última década, y se han dado descensos similares en las producciones de otros países centroamericanos tradicionalmente cafetaleros como Costa Rica (40%) y el Salvador (40%). Otras nacionales latinoamericanas que experimentaron disminuciones sustanciales en la producción del café en la última década incluyen a México (20%) y Colombia (33%).

El alza en el precio del café tiene su origen en un aumento de la demanda y una caída de la oferta. El aumento de la demanda se debe principalmente a un mayor consumo de cafés finos, que creció desde el año 2000 a un ritmo promedio del 2,5% anual. Lo que supone un incremento del 25% en los últimos diez años
 
Fuente: bbc.co.uk