Hoteles, el nuevo boom en el sector inversiones

El gran impulso a la demanda es aportado por el aluvión de una nueva clase media brasileña que elige este país para pasear y por el recalentamiento del consumo local. Con 13 hoteles, a los que sumarán tres más en 2012, Grupo Amerian es uno de los jugadores importantes en el mercado, con sus marcas Amerian y Merit. Su director general, Fernando Galdo, ratificó la tendencia.

El auge de la Argentina como destino turístico de locales y extranjeros, y la existencia de una masa de dinero fresco en busca de nichos más rentables coinciden hoy para configurar, desde la oferta y la demanda, una segunda ola de inversión inmobiliaria que encuentra su modelo de moda en los hoteles.

Sólo en Buenos Aires se abrirán 36 nuevos establecimientos en lo que resta del año; pero también hay varios desarrollos en la periferia de las grandes ciudades del interior o en las propias capitales.

Por el lado del turismo, el gran impulso a la demanda es aportado por el aluvión de una nueva clase media brasileña que elige este país para pasear y por el recalentamiento del consumo local; mientras que por el lado de la inversión, la oferta es fogoneada por gente que quiere tener un inmueble como respaldo y busca una renta potencial mejor que la que garantiza el alquiler residencial.

Con 13 hoteles, a los que sumarán tres más en 2012, Grupo Amerian es uno de los jugadores importantes en el mercado, con sus marcas Amerian y Merit. Su director general, Fernando Galdo, ratifica la tendencia y cuenta que ya hay grupos internacionales que, entre las "canastas" en las que recomiendan poner "los huevos", sugieren turismo y hotelería en la Argentina. "Se presenta como alternativa conveniente a la inversión inmobiliaria clásica", comenta.

Si bien la fuga hacia la seguridad de la inversión, que se da tanto acá como en el resto del mundo, fortaleció al sector inmobiliario en general, ahora quien ya está ahí lo que busca es un beneficio mayor. "Productos como el condohotel tienen una expectativa de renta que duplica el 4 o 5% que reditúa tener un departamento en alquiler", dice Aníbal Furman, gerente comercial de nuevos productos de Grupo Village.

Además, la apuesta al rubro hotelero ofrece otras ventajas: el inversor no debe ocuparse del negocio, cuenta con el respaldo de una cadena reconocida y tiene atomizada la vacancia (ya que su ganancia no depende de que una sola plaza esté ocupada, como en el caso de un alquiler tradicional, sino que recibe utilidades por la totalidad de las habitaciones del hotel).

Las cadenas hoteleras se subieron a este boom como inversoras o como gerenciadoras del negocio. Hilton, por ejemplo, se asoció con el grupo desarrollador H&H, que fue el encargado de reunir los US$ 100 millones que destinarán a cinco nuevos hoteles en el país. Lo mismo hizo la mexicana Hotelera Posadas, dueña de Caesar Park, al firmar un acuerdo con Grupo Village, que construirá 15 hoteles en los próximos cinco años, con un desembolso de US$ 120 millones. Más de la mitad de esa suma será aportada por inversores privados, por medio de un fideicomiso.

Según explica Tom Potter, vicepresidente del área América del Sur de Hilton, una característica de este fenómeno es que, por lo general, se trata de hoteles de tres estrellas que se ubican en la periferia de las grandes urbes. "Eso demanda menos inversión en infraestructura y permite comprar terrenos a precios más bajos que en la Capital Federal u otras ciudades", dice Potter.

A su vez, estos desarrollos jerarquizan la zona, ya que bajo la bandera de una marca prestigiosa, se alinean otros emprendimientos satélites. "Tenemos varios pedidos de intendentes del interior que quieren que construyamos un hotel en sus municipios", destaca Furman. Su grupo tendrá dos productos: One by Caesar Business, de tres estrellas, y Caesar Business, de cuatro. En el primero se podrá entrar con una inversión de US$ 85.000 y en el segundo, con 120.000.

Fuente: Abeceb.