Para evitar que la cotización reinicie un camino alcista, tras una semana de calma (lograda luego de millonarias ventas), en la víspera no trepidó en desprenderse de otros US$ 150 millones sólo para satisfacer adecuadamente la demanda privada y bloquear toda posibilidad de que esa presión se traslade a precios.
La renovada apuesta oficial apunta a desactivar las crecientes expectativas en torno de una posible aceleración en el ritmo de devaluación del peso, las que, en buena medida, fueron reactivadas hace dos semanas por el propio Banco Central (BCRA) cuando convalidó -al no actuar- un alza de tres centavos en el precio mayorista de la divisa 24 horas después de que Brasil modificara por primera vez en más de 2 años su política monetaria para desalentar la mayor apreciación del real, segú publicó diario La Nación.
Con mucho dinero, el Gobierno nacional quiere un dólar quieto
El Banco Central de la República Argentina y el Nación se desprendieron de US$150 millones para que el precio de la moneda norteamericana no se disparara. El oficialismo no quiere sorpresas antes de las elecciones y apunta a desactivar las aceleraciones en el ritmo de devaluación del peso. Se teme una caída en las reservas.