Argentina no será la misma si estalla una recesión global

Ahora, el contexto internacional es más recesivo y la posición argentina más débil. Hay en curso una fuga de capitales que sólo en el primer semestre del año sumó U$S9.801 millones y el Tesoro Nacional muestra superávit fiscal pero por las transferencias del Banco Central y la Anses. Sin ese maquillaje, hay déficit fiscal y pérdida de reservas.

El supuesto “desacople” argentino -que pondría al país a salvo del contagio- del que siguen haciendo alarde los funcionarios, se tradujo en un desplome promedio del 10,7% de los precios de las acciones de bancos y empresas, en especial las más ligada a la producción industrial. Los bonos públicos cayeron hasta el 10,5%. Y el Banco Central vendió U$S 230 millones para mantener sin variantes el valor del peso, advierte una nota publicada por el diario Clarín.

En la Argentina 2008, luego de la caída de Lehman Brothers, se contrajo la actividad económica, cayeron las exportaciones y se perdieron empleos industriales.

Ahora, el contexto internacional es más recesivo y la posición argentina más débil .

Hay en curso una fuga de capitales que sólo en el primer semestre del año sumó U$S 9.801 millones. Las divisas que entran por el excedente comercial se van por la ventanilla de la fuga de capitales. El Tesoro Nacional muestra superávit fiscal pero por las transferencias del Banco Central y la Anses.

Sin ese maquillaje, hay déficit fiscal . El presupuesto nacional es muy dependiente de las retenciones a las exportaciones, mientras la inflación ronda el 25% anual con tarifas subsidiadas. El saldo comercial se está achicando a pesar de las restricciones a las importaciones. El 40% del activo del BCRA –unos U$S 40.000 millones- está en papeles del Estado (Letras del Tesoro, bonos y Adelantos Transitorio). Y ya no dispone de reservas “de libre disponibilidad” para pagar la deuda , salvo que se devalúe el peso.

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