Los inversores vuelven a sus clásicos refugios

El oro, el yen, el franco suizo y los bonos del Tesoro de los Estados Unidos son algunos de los activos buscados para evitar la caída de precios de los fondos, aunque aseguran que el metal dorado es el único que ofrece garantías.

Ante el desplome de los mercados y la crisis económica que viven en estas horas los Estados Unidos y algunas naciones de Europa, los bonos del Tesoro norteamericano, el oro, e incluso algunas monedas de economías firmes como el yen y el franco suizo están siendo revisitados por inversores precavidos.

Sin embargo, para los analistas la única garantía de protección ante una caída financiera la ofrece el oro. La evolución del metal dorado tuvo ayer una leve caída, pero acumula una suba sostenida y regular. De hecho, el oro tocó los 1.666,10 dólares la onza troy, y en este momento cotiza a 1.648,80 dólares.

Para Claudio Porcel, titular de la firma de inversiones Balanz Capital, “los mercados financieros tenían y aún tienen pendiente una corrección y la inversión en oro puede ser un refugio, máxime si se tiene en cuenta que el dólar como moneda de reserva tiene sus días contados”. Según Porcel, el precio del oro podría seguir avanzando alimentado por la desvalorización de la moneda norteamericana.

Por otro lado, en los últimos días, tanto el franco suizo como el yen se desmarcaron de su “fama” de monedas refugio. En rigor, se trata de las monedas que absorbieron parte de la devaluación del dólar pero cuyos bancos centrales han buscado cortar este flujo. Ayer, Japón vendió un billón de yenes o 12.500 millones de dólares para debilitar al yen frente al dólar y fortalecer al sector exportador. El miércoles, el Banco Nacional Suizo realizó un inesperado recorte de tasas de interés para frenar un alza del franco suizo.

Otro de los refugios que ayer sirvió de freno a tanta caída fueron los bonos del Tesoro de Estados Unidos. Los rendimientos de las notas del Tesoro a 2 y 10 años cayeron a un mínimo histórico, dado que los inversores buscaron refugio en la deuda de corto plazo.