En su exposición ante sus pares de la región, Boudou dijo que los temas a tratar se dividen en tres bloques y que el primero tiene que ver con "la utilización de las reservas" de los países miembros, "con la posibilidad de depender menos del dólar, que ha sido uno de los cuellos de botella históricos para nuestras economías”.
De esta forma el ministro aludió a la potencial conformación de un Fondo Latinoamericano de Reservas, sobre el que no se brindaron más precisiones a la espera del próximo encuentro.
Boudou también se pronunció a favor de consensuar a nivel general "una política que venimos hablando con Brasil y también con Uruguay, que es la cuestión del uso de monedas locales entre los países”.
“Esto es muy relevante para Sudamérica”, aseguró, para luego enfatizar que “por un lado, sirve para poder mejorar el comercio intrarregional y por otro, para sumar el aprendizaje de lo que ha sido la experiencia europea”.
En ese sentido, Boudou propuso sumar "una tercera vía que sería ver de qué manera podemos incorporar activos a nuestras monedas para reservas de los Bancos Centrales”.
“Esto tiene que ver con el Banco del Sur”, enfatizó, y agregó que “hay que rediscutir su rediseño, en términos de la incorporación de más países" de manera de cubrir las iniciativas que el BID no pueda encarar.
Otro de los temas destacados para la agenda de Buenos Aires es la cuestión de las calificadoras de riesgo. En referencia a ellas, Boudou dijo que “nosotros estamos convencidos de que estuvieron en el centro de la crisis internacional, han sido endógenas y han sido propagadoras de la debacle”.
El segundo bloque se relaciona con lo comercial. En esa dirección, el ministro dijo que “tendríamos que superar el término comercial para comenzar a pensar en una integración productiva, que no debe ser sólo fortalecer el comercio sino buscar también cómo desde nuestros países podemos orientar inversiones y lograr una integración de la cadena de valor”.
“Esto es muy importante para sostener el crecimiento y aprovechar las ventajas de cada uno de nuestros países”, agregó en su exposición el ministro.
Por último, el titular de la cartera económica detalló que “el tercer bloque tiene que ver con hablar de una respuesta política”.
“En el 2008, 2009 y 2010, el G-20 fue una muy buena herramienta para llevar certidumbre a los mercados, para dar una respuesta política al conjunto del mundo”, resaltó Boudou, y explicó que hoy “lo que vemos es que desde el punto de vista político hay una respuesta pobre, porque está en debate el liderazgo de Estados Unidos, el de Europa, y nuestra situación es muy distinta, todos tenemos liderazgos fuertes y la posibilidad de incorporarlo a una visión sudamericana”.
La agenda para la cumbre de Buenos Aires
Como muestra de una mayor unidad para enfrentar los efectos de la crisis internacional, los ministros de Economía de la Unasur consensuaron una agenda de temas que serán incorporados en la reunión del Consejo Sudamericano.