Los daños colaterales de las crisis de la deuda de Estados Unidos y Europa trasladaron ayer el frente de la guerra de divisas a Suiza.
En un sorpresivo esfuerzo para defenderse de una avalancha de dinero que ingresa al país de inversionistas en busca de un refugio seguro, el Banco Nacional Suizo redujo las tasas de interés a casi cero y se comprometió a inyectar en sus mercados miles de millones de francos recién acuñados, informa hoy el diario The Wall Steet Journal.
Tras afirmar que su moneda está "excesivamente sobrevaluada", el banco central sostuvo que en caso necesario tomará nuevas medidas contra la fortaleza del franco suizo.
A raíz de la turbulencia de los mercados financieros, los inversionistas llevan meses buscando refugio en países como Suiza y Japón, impulsando el valor de sus monedas y amenazando con afectar sus economías.
La iniciativa de Suiza, que los analistas dudan que tendrá éxito en el largo plazo si la incertidumbre sigue plagando a los mercados de todo el mundo, ilustra otra consecuencia más de la crisis financiera de 2008 y sus secuelas.
Los inversionistas miran ahora a Japón, donde el ministro de Finanzas, Yoshihiko Noda, se unió esta semana al coro de funcionarios japoneses que aseguran que el alza del yen amenaza la economía del país. Noda insinuó una intervención en los mercados de divisas para frenar la apreciación de su moneda.
Antes de la iniciativa de ayer, el franco había avanzado 11% frente al dólar en el último mes, y 13% frente al euro. El miércoles, el franco suizo cayó 0,6% versus el dólar y 1,6% contra el euro. Esta semana, el dólar coqueteó con un mínimo histórico frente al yen, con casi 76,25. Ayer, la moneda verde se debilitó ligeramente a 77,06 yenes.
Las presiones sobre Japón y Suiza en los mercados cambiarios evocan las quejas del ministro de Finanzas de Brasil acerca de una "guerra de divisas" en septiembre pasado. Brasil ha impuesto sanciones a ciertos tipos de inversiones por parte de extranjeros con el fin de evitar el flujo de dinero al país.
Mientras que países emergentes en América Latina y Asia han visto un alza de sus monedas por razones diferentes a las de Suiza y Japón (inversionistas en busca de altos rendimientos y crecimiento económico), el resultado final es similar: las economías nacionales pueden ser fuertemente influenciadas por acontecimientos externos.
"Cuando las aguas financieras están revueltas como resultado de lo que están haciendo las ballenas, la vida se vuelve también muy poco confortable para el camarón", dice Barry Eichengreen, profesor de la Universidad de California, en Berkeley.
Intervención de Japón
El Gobierno de Japón ha intervenido en el mercado de divisas para abaratar el yen, que se encontraba en su nivel más alto frente al dólar de los últimos cuatro meses y cerca de su máximo desde la posguerra, informa hoy el diario El Mundo.
El ministro japonés de Finanzas, Yoshihiko Noda, confirmó que las autoridades monetarias niponas decidieron intervenir para contrarrestar los movimientos especulativos y frenar la apreciación de la moneda local, que a primera hora de hoy jueves se movía en la banda de las 77 unidades frente al dólar.
Minutos después de la intervención, el dólar se apreciaba hasta la banda media de los 78 yenes, mientras el euro, que se movía en torno a los 110,6 yenes en la apertura del mercado de Tokio, subía hasta los 112. También los inversores de la Bolsa tokiota respondieron de forma favorable a la intervención, que se reflejó en un repunte de más del 1 por ciento del índice Nikkei.
Se trata de la tercera intervención en el mercado de divisas para depreciar el yen en menos de un año, tras la efectuada en marzo por el G7 y en septiembre del año pasado por el Gobierno nipón. En marzo, el Grupo de los Siete acordó una operación conjunta de venta de yenes después de que la moneda nipona alcanzara su máximo desde la II Guerra Mundial frente al dólar, que se llegó a intercambiar a 76,25 yenes tras el terremoto y devastador tsunami de ese mes.
Antes, en septiembre de 2010, el Gobierno nipón intervino en el mercado por primera vez en seis años con la venta de dos billones de yenes (unos 18.000 millones de euros) a fin de devaluar la moneda local, que se cotizaba entonces a unas 82 unidades frente al dólar, un nivel récord en quince años.
La nueva moneda de refugio es el franco suizo
Antes de la decisión de Suiza de bajar las tasas de interés a casi cero, el franco había avanzado 11% frente al dólar en el último mes y 13% frente al euro. El miércoles, el franco suizo cayó 0,6% versus el dólar y 1,6% contra el euro. Esta semana, el dólar coqueteó con un mínimo histórico frente al yen, con casi 76,25. Ayer, la moneda verde se debilitó ligeramente a 77,06 yenes. Por eso, Japón anunció que intervendrá para frenar la apreciación de su moneda.