Se desplomó el superávit primario de las provincias

Ante el escenario de ausencia de los ATN, menor incremento del Fondo Federal Solidario, año electoral y menor holgura del gobierno nacional, las provincias se encuentran cada vez ante menos alternativas de financiamiento. Durante los primeros seis meses del año, el resultado estimado para el consolidado de las 24 provincias arroja una caída del superávit primario en $5.318 millones.

El año 2011 recibe a las cuentas fiscales provinciales con perspectivas de continuidad y profundización de las tendencias observadas a lo largo del año 2010.

Durante los primeros seis meses del año, el resultado estimado para el consolidado de las 24 provincias arroja una caída del superávit primario en $5.318 millones. Esto se debe a la creciente brecha observada en la evolución de gastos y recursos: mientras que los primeros crecieron aproximadamente un 39,8%, los ingresos totales de las provincias se expandieron 6p.p. menos. De este modo, el resultado primario del primer semestre es superavitario en apenas $263 millones.

En la composición de los ingresos, podemos ver cómo los ingresos de origen provincial del consolidado de 15 provincias crecieron un 35,7%, con varias jurisdicciones importantes por debajo de esta media, como es el caso de Buenos Aires con una variación del 33,5% o Córdoba con un 32,6%. Por otra parte, la evolución de los ingresos tributarios de origen nacional corre la suerte de la evolución de los recursos recolectados por el estamento nacional, que durante los primeros seis meses del año se desaceleró, marcando en el acumulado semestral una tasa del 33%.

Las finanzas provinciales se ven afectadas en gran medida por el peso del gasto corriente y, dentro del mismo, por el rubro de gastos de personal, esto es, la nómina salarial. En promedio, tanto en las provincias como en Ciudad de Buenos Aires, el gasto corriente representa el 86% del gasto total, mientras que el impacto de los salarios -medido como gasto en personal en relación a los recursos totales- llegaba al 43% al cierre de 2010.

Es importante considerar que esta última cifra no incluye los aumentos salariales establecidos por las paritarias de este año. Los acuerdos que más afectan al resultado de las provincias son aquel de los gremios docentes, que cerraron en torno al 27,2% (3,8 p.p. por encima del acuerdo del año pasado) y el de los empleados estatales, que negoció un incremento salarial del 24% (+3p.p. vs. acuerdo 2010), de cuyo total 10% aplica en junio, afectando el resultado del primer semestre.

A consecuencia de lo anterior las necesidades de financiamiento a cubrir en 2011 serán superiores a las de 2010.

Ante este escenario –ausencia de los ATN, menor incremento del Fondo Federal Solidario, año electoral, menor holgura del gobierno nacional-, las provincias se encuentran cada vez ante menos alternativas de financiamiento. La toma de fondos en los mercados externos se perfila cada vez más como la opción infranqueable que otorgaría a las provincias un respiro ante la situación de sus finanzas. De hecho es una herramienta que ya han utilizado en 2010 y también en el primer semestre de 2011.

Una arista de las condiciones de acceso al financiamiento internacional la representa el contexto internacional. La crisis de deuda soberana de los países europeos, sumada a la incertidumbre por las necesidades financieras de los Estados Unidos alimenta la incertidumbre y la volatilidad de los mercados mundiales.

La coyuntura internacional aporta tanto elementos favorables como adversos: si bien aporta una mayor volatilidad a los mercados, las bajas tasas ofrecidas por los países centrales generan un mayor interés por las elevadas rentabilidades que ofrecen las economías emergentes.

Fuente: Abeceb.