Alertan sobre una "gran crisis estructural"

"Argentina y los países de América latina han tenido tantas crisis que por eso tienen ventajas. Están entrenados" para afrontar estas situaciones, afirmó hoy el investigador francés Robert Boyer. Aseveró que "el futuro de la economía mundial está en los países emergentes" y destacó que en la Argentina haya un proceso de "control de cambio, un papel determinante del Estado y una búsqueda de inclusión social".

El destacado economista e investigador francés Robert Boyer advirtió hoy que el mundo enfrenta una "gran crisis estructural, un quiebre del sistema", pero destacó que la situación puede convertirse en una gran "oportunidad" para países como la Argentina y Brasil.
  
"Argentina y los países de América Latina han tenido tantas crisis que por eso tienen ventajas competitivas. Se equivocaron tanto que ya están entrenados", para afrontar estas situaciones, afirmó el catedrático francés.
  
Aseveró que "el futuro de la economía mundial está en los países emergentes" y destacó el hecho de que en la Argentina haya un proceso de "control de cambio, un papel determinante del Estado y una búsqueda de inclusión social".
  
Al participar del III Congreso Anual de AEDA realizado bajo la consigna "Consolidación del Modelo Productivo. Propuestas para la Nueva Década" en el bloque "La crisis internacional abierta en 2008 y sus consecuencias para América Latina y Argentina",    Boyer explicó que "el origen oculto de la crisis es social: el aumento de las desigualdades" en los Estados Unidos.
  
En su disertación, el influyente investigador francés bromeó acerca de "la ironía y el drama de la crisis actual: convertir en especuladores a los pobres: el nuevo modelo de negocio en Wall Street".
  
"Cada vez hay más dudas sobre la recuperación de los EstadosUnidos", alertó Boyer y dijo "hay un gran desconcierto de cómo saldrá de la crisis, nadie conoce cómo será el futuro".
  
El economista de la Escuela de la Regulación sostuvo que la crisis financiera mundial se originó por "una mezcla de factores sin precedentes" y agregó que "la desconfianza contra los bancos, arrastra al control público".
  
"Los mercados no confían más en los bancos", disparó y señaló que "las consecuencias de esa situación de desconfianza fue dramática" en los Estados Unidos.
  
Aseguró que "así las finanzas, finalmente van a desestabilizar la economía real" y sostuvo que "se dio una asignación del capital extraña y paradójica: los países pobres financian el consumo de las economías maduras".