El sector de las motos se prepara para el gran salto

La relación entre la oferta y la demanda parece haber logrado una relación armoniosa ajena ya a las turbulencias de la crisis que interrumpió el auge del sector a fines del 2008. Por tal estado de situación las primeras marcas y las tradicionales se enfrentan a un escenario de mayor competencia. El parque crece y lo hace en calidad.

El rubro de las motos se prepara para otro gran año y las perspectivas hacia el fin de 2011 son que se alcancen las 700.000 unidades patentadas. De todas maneras el sector transita para una etapa de maduración del mercado, por lo que ya no se trata de crecer por el sólo hecho de alcanzar un nuevo récord de ventas o de producción sino de expandirse hacia adentro. Ello implica tomar el escenario actual como un punto de partida hacia un mayor desarrollo de la industria.

La relación entre la oferta y la demanda parece haber logrado una relación armoniosa ajena ya a las turbulencias de la crisis que interrumpió el auge del sector a fines del 2008. Las primeras marcas, las tradicionales, se enfrentan a un escenario de mayor competencia.

El primer indicio de madurez lo da la demanda. Las tres categorías de motos más voluminosas -las Cub, las Business y las On/Off- abarcan el 80,5% del mercado en lo que va del año y son las utilitarias las que más aportan al crecimiento. Pero el consumo mostró cambios en los últimos 4 años, y mientras las Cub, unidades que no superar los 110 cc., abarcaban el 61,1% de las ventas, hoy pasaron a ser el 51,1%. Quiénes crecieron en su participación fueron las motos Business y On/Off de 125 hasta 250 cc.

El parque crece y lo hace en calidad, guiado por una serie de variables que han alimentado su desarrollo y que continuarán haciéndolo en el corto plazo. El proceso de crecimiento de la economía argentina fue acompañado con mayores ingresos para los niveles medios. Incluso ese fenómeno se observó en términos de motos con un doble efecto: los ingresos crecieron pero los precios de las motos permanecieron prácticamente fijos, con variaciones interanuales que no superaron los dos dígitos.

A tal punto fue sustancial esta mejora relativa que en el último año les permitió a los compradores adquirir motos sin depender del financiamiento, un instrumento que es clave para impulsar el desarrollo del sector, ya que explica el 50% de las ventas de motos.

La conclusión inmediata es que a este mercado hay que acompañarlo en su desarrollo. Aquellas son las razones de la madurez de la demanda. Ahora, esa misma madurez que comienza alcanzar el mercado de las motos, también trae aparejadas algunas dificultades que pueden ralentizar el fuerte crecimiento. Una de ellas es que el nivel de endeudamiento de los consumidores no es eterno y puede estar acercándose a un techo. Por otro lado, se observan problemas de abastecimiento en los concesionarios que comercializan unidades importadas.

El proceso está siendo forzado y adolece de un desarrollo completo de la cadena de valor. El régimen de incentivo a la inversión local para la fabricación de motos y motopartes reglamentado por el Gobierno el año pasado no tuvo el efecto esperado. Los requisitos exigidos y la falta de provisión de motopartes para realizar una integración ascendente son obstáculos que hicieron inviable al proyecto. Actualmente se buscan medidas para que las importaciones se orienten al ingreso de unidades que se puedan ensamblar en el país. Para cumplir con esa exigencia, las grandes empresas han iniciado un proceso de inversiones que deberá ser replicado en toda la escala de la industria.

La Argentina se aproxima a tasas estacionarias de crecimiento de su mercado de motos y está frente a la posibilidad de generar plantas fabriles capaces de construir unidades de mayor tamaño y tecnología para de ese modo poder adaptarse a las nuevas necesidades del mercado y alcanzar un desarrollo integral de la cadena. Allí radicarán los principales desafíos que tendrá la industria para poder acompañar un consumo que hoy se muestra maduro.

Fuente: Abeceb.