Las medidas de Brasil profundizan desequilibrios

El Plan anunciado por la presidenta Dilma Rousseff se inscribe en un marco de fuerte apreciación del tipo de cambio real de Brasil que atenta, en primer lugar, contra la competitividad de las exportaciones brasileñas en el mundo, y en segundo lugar, contra la competitividad de su producción local frente a las importaciones en el mercado interno. Una de las principales preocupaciones del país vecino es el mayor flujo de importaciones a menores precios desde los países asiáticos.

La semana pasada, Dilma Rousseff, anunció el Plan Brasil Maior, que consta de una serie de beneficios fiscales y crediticios de aproximadamente R$ 25.000 millones (u$s 16.000 millones) y tiene como objetivo proteger a la industria manufacturera de ese país.

El Plan se inscribe en un marco de fuerte apreciación del tipo de cambio real de Brasil que atenta, en primer lugar, contra la competitividad de las exportaciones brasileñas en el mundo, y en segundo lugar, contra la competitividad de su producción local frente a las importaciones en el mercado interno.

En este sentido, una de las principales preocupaciones del país vecino es el mayor flujo de importaciones a menores precios provenientes desde los países asiáticos, y en particular de China. Estos países afrontan un exceso de oferta producto del menor dinamismo en las economías de sus principales socios comerciales, como son Estados Unidos y Europa.

En el último tiempo, la apreciación de la divisa brasileña había permitido que Argentina, pese al atraso en su tipo de cambio, no perdiera competitividad frente a Brasil. Así y todo, el déficit con Brasil siguió acrecentándose año a año, sobre todo en las manufacturas industriales (MOI). Las asimetrías entre ambos países en el rubro industrial son estructurales y el paquete de medidas lanzado para reforzar la industria brasileña no hará más que acentuar los desequilibrios.

A la hora de determinar los sectores económicos de nuestra industria que podrían verse afectados por la iniciativa brasileña, es importante analizar en profundidad cuáles han sido las medidas que se tomaron.

En el corto plazo, los incentivos económicos sobre los que habría que posar la mayor atención son el reintegro del 3% del valor exportado (impactan sobre todas las MOI), las exenciones de impuestos a la seguridad social (impactan sobre confecciones, textil, muebles y software) y la prioridad en las licitaciones de compras gubernamentales (confecciones, textil, salud, defensa, tecnología informática y de comunicaciones).

Las primeras dos disposiciones tendrían un efecto tanto sobre las importaciones argentinas de productos provenientes de Brasil, como en la competitividad de las exportaciones argentinas hacia territorio brasileño. La última es importante para los empresarios argentinos, debido a que las licitaciones públicas brasileñas despiertan mucho interés a causa de la inminencia del Mundial de Fútbol y los Juegos Olímpicos.

Fuente: Abeceb.