La posibilidad de recesión de la economía estadounidense y la baja en la calificación de su deuda se suman al mal desempeño de los indicadores europeos. Un crecimiento del producto regional de la Eurozona menor al esperado y los problemas de los PIIGS repercuten sobre la fortaleza del Euro y generan dudas sobre la posibilidad de mantención de la integración monetaria. Esta suma de problemáticas conforma un contexto de marcada incertidumbre.
Dada la volatilidad económica en la que actualmente nos vemos envueltos a nivel global, los inversores se ven en la necesidad de proteger sus capitales y lo hacen volcándose al oro. Esto genera un aumento en la cotización del primero cerca del 13% en el último mes. Se deja en evidencia, así, la falta de confianza en inversiones productivas y también en el mercado de commodities que cae la cantidad de contratos no comerciales abiertos.
La situación por la cual atraviesan los precios de las commodities agropecuarias podría considerarse semejante a la propia del año 2008. Hay, sin embargo, ciertas cuestiones que nos marcan la divergencia con el proceso de variación de precios de commodities agropecuarios dos años atrás.
El 2008 fue un año marcado por la fuerte caída en el mercado de valores que dio lugar a la conocida crisis financiera internacional. Ante esta situación, el accionar estatal -por parte de los Estados Unidos- en pos de estimular su economía y proveer liquidez a los bancos, llevó al país del norte a bajar la tasa de interés de corto plazo, proceder que hoy no es factible al encontrarse las tasas nominales en torno al 0.25%. Para suplantar este menor margen de política, la FED -en julio- decidió mantener estable la tasa de los bonos del tesoro hasta 2013.
Otra situación que marca divergencias con el período actual es la crisis alimentaria de 2007-2008. Esta fue consecuencia de cosechas precarias en varias partes del mundo por el mal clima, la creciente demanda de biocombustibles en países desarrollados y la mayor demanda en poblaciones asiáticas - China e India-, junto con el aumento en el precio del petróleo que influyó sobre los precios de fertilizantes y transporte.
Entre las cuestiones relevantes, también entra la volatilidad de mercado: esta se disparó a finales de 2008 y, si bien -en esta oportunidad- también creció rápidamente durante las últimas semanas, aun no se encuentra cerca de los valores alcanzados entonces. Mientras que el índice VIX de volatilidad llego, en 2008, a un máximo de 80 puntos, hoy se encuentra en torno a los 19.
Si observamos la evolución del dólar con respecto al euro, encontramos que este se aprecia en relación a la moneda de la Comunidad Europea durante la crisis de 2008. Esta situación se da ya que como consecuencia de la incertidumbre la gente se vuelca a este usándolo como reserva de valor. Es esto interesante de ver dado que las commodities se encuentran denominadas en moneda norteamericana; al ver que el poder de compra ésta se incrementa, el precio de las mismas disminuyen manteniendo asi su valor.
En conclusión, observamos que en la actualidad la tendencia a largo plazo se encuentra estable, ya que la demanda de alimentos por parte de la China e India, tras incrementarse fuertemente entre 2007 y 2008, ahora se mantiene. La mayor volatilidad se da en los contratos no comerciales de commodities dado que ante la incertidumbre del mercado financiero, los inversores se alejan de estos y se vuelcan a los bonos del tesoro americano y al oro.
Fuente: Abeceb.
No esperan grandes cambios en precios de commodities
Dada la volatilidad económica en la que actualmente nos vemos envueltos a nivel global, los inversores se ven en la necesidad de proteger sus capitales y lo hacen volcándose al oro. Se deja en evidencia, así, la falta de confianza en inversiones productivas y también en el mercado de commodities que cae la cantidad de contratos no comerciales abiertos.