Lo que hay que saber del martes

Previsiblemente, continúan los análisis políticos de todo tipo y color de lo sucedido el domingo. Incluso hasta algunos económicos y, en particular, cómo está el país ante una nueva crisis externa. Mientras que el mercado ayer operó entre la tendencia positiva externa y la selectividad que empujó el 50% K. Hoy, en cambio, el escenario sería otro. ¿Por qué? Por razones ajenas. Habló Cristina y se mostró "feliz como Riquelme"; en tanto, que la oposición, aún parece estar "analizando".

Por Sabrina Corujo - Economista Portfolio Personal

Previsiblemente, este martes continúan los análisis políticos de todo tipo y color de lo sucedido el domingo pasado. Lógico. Se siguen mostrando los números indiscutidos de la presidenta -que ganó en prácticamente en todo el país, con el apoyo de un amplio espectro social-, y que ayer dio una conferencia de prensa -si así puede llamarse ya que sólo aceptó cinco preguntas-.

Habló de que las primarias batieron récord de concurrencia electoral y pidió extenderlas al resto del país. Habló de lo contenta que la gente concurrió a las urnas, y de que lo hizo en familia (padres e hijos). También destacó como el domingo por la noche que se dio un salto de calidad institucional muy importante al instalar un nuevo sistema para elegir los candidatos, de apertura de los partidos políticos, de compromiso ciudadano, porque en definitiva también exige un compromiso por parte de los ciudadanos a tomar partido. Y agregó "así que queríamos comentarles estas cosas, estar ambos como Riquelme, felices", mientras que Boudou graficaba la escena con el gesto del Topo Gigio. "Acá el ministro anduvo haciendo pogo no sé hasta qué hora de la madrugada; yo ya estoy demasiado grande para hacer pogo, si no hoy estaría destrozada. A mí me cantaron, cantamos, cantaron, me cantaron una muy linda canción "Avanti Morocha"", destacó.

"Avanti morocha", así celebró Cristina su triunfo en las primarias.


Sobre su triunfo destacó que "La sociedad votó una gestión de gobierno que viene desarrollándose desde el año 2003, con errores, con aciertos, con marchas y contramarchas. Es también un reconocimiento al trabajo y a la gestión", y añadió que "nadie es dueño de los votos". En la parte quizás más áspera de su aparición, respondió a la pregunta de ¿La Argentina va a aprovechar las bajas tasas de interés mundiales para emitir deuda el año que viene o podrían usarse nuevamente las reservas del Banco Central para sus obligaciones con los acreedores privados? A lo que respondió: "Me está mirando muy fijo Mercedes Marcó del Pont desde el fondo; me parece que hablar del año que viene en este mundo de hoy es como hablar de dentro de dos siglos. Este año vamos a terminar de cancelar nuestras obligaciones con el método que hemos adoptado y que es con reservas del Banco Central, que nos ha permitido tener una solvencia muy importante para poder destinar recursos que serían afectados al pago de la deuda a la economía real, como han sido por ejemplo los créditos del Bicentenario, que han sido una importante inyección a la economía que nos han permitido crecer como hemos crecido, y cuando tengamos un panorama más claro del mundo -no porque no lo tengamos claro nosotros, sino porque hay que saber qué van a hacer los otros-, creo que va a haber una reunión muy importante.".

Esto debe tener su raíz en lo que se viene mostrando y afirmando a través de números desde hace ya meses: el 2012 debería encontrar otra forma de financiamiento que no sean las reservas aunque, en concreto, los vencimientos a afrontar sean menores que los de este año. O bien, se deberá volver a fortalecer los superávit gemelos -base del primer modelo K- y que hoy lucen claramente deslucidos.

Crisis externa
Con relación a la crisis externa, la presidenta volvió a destacar el ejemplo que fue -o debe ser- la gestión K para el mundo. "Sabemos que somos un modelo que nos están mirando, porque lo que está pasando en el mundo se parece mucho a la Argentina de 2001" dijo, y se vanaglorió de haber sido "muy heterodoxos" y volvió a rechazar medidas de ajuste.

Igual insistimos, lógicamente, la presidenta tiene razón para mostrarse contenta. Su triunfo fue rotundo, y hoy siguen abundando los números de dónde obtuvo su mayor apoyo. En ese marco, claramente, Buenos Aires fue clave. Scioli ayudó, o ¿Cristina ayudó a Scioli?. No importa será un análisis para el 2015. En las comunas se destaca, por ejemplo, el triunfo del ex jefe de Gabinete Sergio Massa en Tigre con un 70%; incluso es uno de los pocos lugares donde Cristina quedó detrás con un 56% de apoyo.

En tanto, desde la oposición, siguen tratando de encontrar el rumbo en un camino que parece tener igualmente un único final. Se habla de cambios de estrategias, autocríticas o hasta de buscar culpables dentro de la misma oposición, pero la realidad es que poco se podrá hacer de acá a octubre. Alfonsin que se muestra descontento ahora con su alianza con De Narváez; Duhalde que parece estar aún pensando; Binner que se muestra como el gran ganador, al igual que R. Saa, aunque acá cabría una pregunta ¿ganador de qué?



Mientras que Carrió, aunque el domingo no dio la cara, parece ser la que mejor autocrítica hizo ayer o al menos la más sincera. La líder de la Coalición asumió toda la responsabilidad por el resultado. "Soy la razón de la derrota. No voy a dejar la política, pero voy a acompañar desde un lugar secundario a mi fuerza. Llegó la hora de aportar desde otro lugar. Voy a estar donde sirva", dijo. Y afirmó que "Seguimos sosteniendo las candidaturas en todos sus niveles"; como también destacó que "Todos votamos con gran paz y el pueblo decidió. Hay un 50 por ciento de esta Nación que comparte las políticas y los valores del Gobierno nacional, y esta decisión la debemos respetar porque es palabra sagrada".

Opiniones
En fin, en esta coyuntura, lo que siguen fluyendo y como dijimos arriba son las columnas de opinión. Algunas más crudas, otras más racionales. Pero destacó algunas de La Nación. La denominada "Juventud y viudez, sus escudos y sus lanzas" por Beatriz Sarlo; y la de "Una presidenta y dos versiones posibles" por Joaquín Morales Solá. En esta última, sobre el final, se destaca que "No hay una sola razón para el arrasador triunfo de anteayer de Cristina Kirchner, antesala segura de su reelección en octubre. La oposición hizo su contribución. La economía fue decisiva. Pero ni la oposición será siempre tan ineficiente ni la bonanza económica será eterna. La Presidenta pareció entrever esas reticencias del futuro.

El fanatismo está, en cambio, incapacitado para esforzarse en el necesario intento de comprender los inestables movimientos sociales. Es el reino del dogma, por las buenas o por las malas". Con ambos análisis, uno podrá o no estar de acuerdo, pero lo importante es admitir la pluralidad ¿no?

El mercado, en tanto, fue más bien indiferente al triunfo sólido de Cristina; aunque, como se preveía, si mostró alguna selectividad adicional. Y, al fin y al cabo, despejó incertidumbre. Algunos podrán discutir si para bien o mal, o de que tipo, pero nosotros nos inclinamos al menos a resaltar como un dato no menor que sí despejó ya los típicos ruidos preelectorales que suelen observarse y que hubiesen incluso siendo más fuertes si Cristina no llegaba al 40%. Ahora, igual y ya para futuro, podrá adelantar otros: los rumores sobre cambios de Gabinete y quizás de modelo, pero sobre este último, lo primero a pensar es porqué se haría si la mayoría parece apoyarlo.

Puntualmente, de ayer y en lo que respecta al mercado, -y aunque se bajó en cantidad de negocios- los cupones previsiblemente fueron unas de las estrellas; mientras que las empresas de utilities dentro de la renta variable las más castigadas ante el "no" a un cambio del modelo. Al menos, así se lo entendió. No obstante, la razón de fondo de la mayoría de las subas de ayer, debe buscarse en el buen marco externo que también apoyó la continuidad de un rebote en las bolsas del mundo.

De lo contrario, insistimos, el escenario del mercado local hubiese sido otro y no por el resultado de las primarias. Esto mismo, de hecho, valdrá para las próximas ruedas. Sin ir más lejos, hoy acciones y bonos locales, ¿lograran desacoplarse de la caída que se observa en Europa y la que en principio marca también Wall Street (de hasta 1.2%)?. Y nuestra repuesta, es no. Todo porque se sigue dentro de un marco de gran inestabilidad, alta sensibilidad y varias dudas que preocupan como la de si finalmente el mundo se dirige o no a una nueva recesión. No es un tema menor. Dos focos de tensión en ello: EE.UU. y Europa, este último, por cierto más alarmante.

Y acá, aunque pequemos de ser repetitivos, la pregunta sigue siendo de base la misma ¿Argentina está blindada? Nuevamente, la respuesta, es NO guste a quien le guste. Ayer hablábamos de un informe sobre emergentes en general, y hoy uno del Banco Mundial que destaca que "América latina se vería duramente golpeada si la economía de China se desacelera con fuerza y aminora su voraz apetito por las materias primas, por lo que los países de la región deben ahorrar y diversificarse más allá de sus recursos naturales".

Mientras que también, en esta misma coyuntura, debemos mencionar uno del Institute of International Finance (IIF). Este divulgó un extenso informe sobre la situación argentina que resume cómo se ve al país desde afuera: no aguardan un acuerdo con el Club de París en el corto plazo, señalan que las políticas para mantener altos niveles de crecimiento deterioraron la situación fiscal y remarcan la preocupación por los problemas que enfrentará el Gobierno el año que viene para pagar la deuda "sin utilizar las reservas del BCRA", teniendo en cuenta que se agotan las que son de "libre disponibilidad". También se advierte que el déficit fiscal de la Argentina estaría en torno al 1,3% sin contar con los aportes del BCRA y de la ANSES. El año próximo, se proyecta un aumento de ese rojo al 1,7% del Producto. Nada nuevo, pero sobre lo que cada vez abundan más informes propios o desde el extranjero. Por ende, un tema no menor.



Como dato económico, por último, la inflación de julio que fue del 0,8%. Con este resultado, el IPC acumuló una suba del 5,5% en siete meses y en un año creció el 9,7%; mientras que hace 16 meses que oficialmente los precios no suben más de 0,8% y el 0,7% por mes. El dato difundido volvió a estar en la mitad del estimado como real por las consultoras privadas, y no fue sorpresa alguna para el mercado. Puntualmente, según el organismo cada vez más polémico, el aumento de los precios al consumidor estuvo impulsado en el mes por el rubro indumentaria con el 1,9%, seguido por esparcimiento, con el 1,3%; equipamiento del hogar, el 1%, y alimentos, el 0,8%, cada uno según el informe oficial. Como el INDEC no registra el incremento en las prepagas, el rubro atención médica y gastos para la salud subió sólo un 0,2%.

Fuente: Portfolio Personal