Lo que hay que saber del martes

Lo externo sigue siendo clave esta semana. Desde los temas de Europa, hasta lógicamente la falta de un acuerdo sobre la deuda de EE.UU. Incluso expectativas por datos y balances. Todo, y más, conforma una coyuntura a la que no estará exenta el mercado local. De lo propio, en tanto, más de lo mismo. Las lecturas políticas que sobran y sobrarán; Moyano, otra vez, en escena; y también dólar, fuga de capitales, inflación y más... Además, noticias corporativas, a la espera de los balances locales.

Por Sabrina Corujo - Economista Portfolio Personal

La foto para los mercados es la misma que mencionamos ayer, o incluso podríamos anticipar sobre fines de la semana pasada. Y no hablamos de la fuerte tormenta que se vivió ayer en Capital y Gran Buenos Aires, ni mucho menos del despido de Batista de la selección o del armado de un nuevo campeonato que suma a la Primera y al Nacional B -algo que, de seguro, entenderán mejor los hombres-. Tampoco, ya entrando en lo económico propio, no estamos hablando de subas en naftas como prepagas, ni de las trabas a las importaciones que mantienen saturada a la Aduana; ambos titulares relacionados a la inflación y la política comercial del Gobierno que sobran por estos días.

Puntualmente, de lo que sí debemos hablar, al menos de corto: es del marco externo. No estuvimos, ni estamos exentos, al ritmo que se baile en las próximas horas desde allí. De hecho, decíamos que comenzó una semana que nos vuelve a enfrentar con un marco, en principio, difícil de proyectar. Algo, por ende, que se debe tener bien presente al momento de evaluar las posiciones a tomar, o bien, ya tomadas. Es real que si hablamos de Europa no deberíamos esperar mayores anuncios en el cortísimo plazo tras el acuerdo de la UE anunciado el jueves pasado. No obstante, sobre lo que si deberá ahora estar es sobre la factibilidad de la instrumentación del mismo y lo que sería "la letra chica", que disparará obviamente los análisis sobre si este plan "B" será exitoso o no. Como también del rol de las calificadoras en esta coyuntura.

En tanto, si salimos de Europa, deberemos estar especialmente sobre EE.UU. Tres focos a seguir desde allá: 1) la continuidad en la llegada de los balances. Hasta el momento -y en líneas generales- la temporada ha sido positiva, y fue uno de los pocos drivers que dio combustible para subir -o bien frenar las bajas- a las acciones en las últimas semanas; 2) la disputa republicanos-demócratas y la necesidad de levantar el límite de endeudamiento. Se entra en cuenta regresiva. Se habla de que al menos se trataría de avanzar en un acuerdo más limitado, pero negativamente los últimos trascendidos apuntaban a que las conversaciones volvían a complicarse. Claro está, así, los tiempos corren cuando sólo falta una semana poco más de una semana para el 2 de agosto. Obama, sin ir más lejos, lo reafirmó una vez más ayer; 3) los datos de la agenda macro de EE.UU. No serán pocos, ni irrelevantes. Entre ellos, por ejemplo, el anticipo del crecimiento del PIB en el II trimestre del año el viernes. O bien los de hoy: confianza y ventas de vivienda.

Hoy los mercados esperan con impaciencia los datos sobre ventas de viviendas en Estados Unidos para conocer el ritmo de la economía.

En pocas palabras, muchos temas que podrán seguir disparando el nerviosismo en las próximas ruedas; igual ¿hay posibilidad de rebotes? Por supuesto. Lo principal, para ello, es que se solucionen los desacuerdos del Congreso americano. Si esto último sucede rápido y sin mayores víctimas, buenos resultados y buenos datos serán suficiente para llevar al S&P500 a la zona de máximos previos o más, arriba de 1360.

Dicho esto, ahora sí, a lo nuestro. Tal como dijimos arriba, el mercado local sigue moviéndose al ritmo de lo que marque de fondo el contexto externo + la selectividad y volatilidad propia que dan los temas nuestros; entre ellos, lógicamente, los ruidos lógicos y previsibles que vienen desde el marco político en un año electoral.

Elecciones Santa Fe
Si empezamos por este punto era previsible, que hoy martes, seguirían sobrando los análisis sobre la lectura de las elecciones de Santa Fe el domingo pasado. Tres candidatos, tres resultados, tres interpretaciones. Por un lado, Binner que a pesar del limitado -y menor resultado al esperado- triunfo de Bonfatti se muestra como presidencial y destaca que "el 78% de los santafecinos votó en contra de Cristina Kirchner".

Por otro lado, Del Sel a quien le correspondería -aún sin obtener ningún cargo- el mayor éxito de lo observado. Macri, su hacedor, busca mostrarse triunfador ya en la cuenta regresiva de cara al ballotage del domingo en la Capital. Y, en principio, razones no le faltarían. Mientras que ambos, Macri y Del Sel, parecen estar tratando de "pegar" de alguna manera sus votos a la fórmula presidencial Duhalde-Das Neves. Se conoce que el PRO tiene fórmula propia, y según trascendidos de las últimas horas Mauricio se habría se comprometió a manifestarse a favor del candidato presidencial de Unión Popular antes de las primarias abiertas simultáneas y obligatorias del 14 de agosto, pero pidió no mezclar las campañas santafesina y porteña con la nacional.

Miguel Del Sel sorprendió y salió segundo en Santa Fe. 

En tanto, la tercera lectura, debe ser la del oficialismo. Desde la oposición, sostienen que Cristina debería preocuparse y ya ven una segunda vuelta. Principalmente basan sus argumentos en como fallaron las encuestas hasta ahora, y también en que si bien el Gobierno logró hasta ahora cinco triunfos provinciales, estos sumarían en su conjunto poco más del 9% del padrón. Es decir, mucho menos de lo que suma Capital, Santa Fé y Córdoba -en donde el oficialismo no tiene fórmula-, con un 25% aprox. del padrón. Igual, entiendo, que este cálculo sería muy limitado. La lectura a una fórmula nacional lejos está de ser directa.

No obstante, desde el oficialismo, y por las dudas, tratan claramente de despegar a Cristina. Primero del fracaso de Filmus; segundo del de Rossi. El secretario de Comunicación Pública, Juan Manuel Abal Medina, consideró ayer "ridículo" hablar de una derrota de la Casa Rosada en los comicios de Santa Fe. "El único voto castigo fue al oficialismo de Binner-Bonfatti", afirmó.

Llamaron a no nacionalizar la elección provincial, pero con una visión cuestionable; ya que si bien se olvidaron de Rossi, desde la Casa Rosada si destacaron con ganas la elección que hizo María Eugenia Bielsa, que fue candidata a diputada provincial y se adueñó del 35 por ciento de los votos.

Pero, en fin, la carrera de cara a las primarias sigue. Ayer la TV comenzó a invadirse de spots publicitarios de las diferentes fórmulas (a acostumbrase, será hasta octubre), y también se habla de los anuncios nuevos que el Gobierno tendría listos y que ayer debió suspender por cuestiones climáticas. Estos, puntualmente, sería el lanzamiento del Plan Estratégico Agroalimentario (PEA). Sería, lógicamente, en respuesta al discurso de La Rural que sigue molestando al Gobierno.

Pero, por último, si hablamos de política debemos mencionar el acto de Moyano. Hará una nueva demostración de fuerza que tendrá lugar este mediodía en el estadio del club Deportivo Morón, fue organizado por el sindicato de Camioneros para celebrar la inauguración de su nuevo sanatorio en la localidad de San Justo. Será su primera gran aparición pública luego de sentirse "traicionado" por el Gobierno, y se verá si toma o no un rol más opositor. En principio, se cree que reclamará un aumento del salario mínimo; la plata de que el Estado adeuda a los gremios por atrasos en los reintegros de la Administración de Programas Especiales (APE) y la falta de reparto de los recursos del Fondo Solidario de Redistribución (FSR); y un aumento del impuesto a las ganancias sobre los salarios. Veremos, veremos...

Dolar y Banco Central
En lo económico, en tanto, sólo algunas noticias, aunque todas sobre los mismos temas que venimos siguiendo. Dólar, es uno de ellos. Ayer debió el Banco Central salir a vender unos USD 160 millones (se estima) para frenar una mayor demanda, en momentos en que la liqui de expo comienza a bajar y no ayuda ni la cercanía de elecciones, ni tampoco la coyuntura externa. Igual repetimos: el problema no es de corto, sino de largo con relación a la política en este sentido.

Con respecto a este tema, podemos mencionar, las palabras volcados por Boudou ayer. El ministro de Economía, y actual candidato a vice de la presidenta, descartó ayer modificaciones en la política cambiaria y ratificó la continuidad de un tipo de cambio "administrado" y "competitivo" para todos los sectores sociales, más allá de algunos reclamos por un dólar más alto. "Llevamos ocho años de mucha tranquilidad y vamos a seguir en esos términos, con un tipo de cambio administrado que le da competitividad a todos los sectores", expresó Boudou. En tanto, en referencia al reclamo efectuado por el campo, afirmó que el gobierno nacional no puede "mirar solamente a un sector" de la sociedad.

"Vamos a seguir administrando el tipo de cambio en términos que le sirvan a todo el conjunto de la población, a quienes exportan e importan, para que no tenga impacto en la economía", señaló Boudou. Un Boudou, claramente, en campaña.

Por último, más trascendidos, sobre el Club de Paris. ¿Estrategia política de cara a las elecciones, realidad, rumores, o datos concretos? No se sabe, pero La Nación, como otros medios días atrás, vuelve a hablar sobre el tema. Ahora se dice de una nueva propuesta. Puntualmente, se habla de que el Ministerio de Economía cambió levemente su propuesta de pago al Club de París, al retirar la idea de ajustar el cronograma de pagos a la evolución del PBI argentino. "Esto se debe a que el Gobierno sigue hablando de cinco años como plazo para pagar la deuda, una posibilidad que, para algunos acreedores, implicaría una reestructuración clásica y, por lo tanto, exigiría la participación del FMI para supervisar el plan de pago. Respecto de la última vez, bajó un año el plazo para saldarla". Es más, según la misma nota, "fuentes cercanas al Gobierno afirmaron que ese plazo podría estirarse hasta los tres años sin mayor inconveniente, sobre todo si se paga rápidamente la mayor parte del capital adeudado (cercano a los US$ 6700 millones)".

PARA TENER PRESENTE:

PETROBRAS Y SUS INVERSIONES: Petrobras aprobó un plan de inversiones por u$s 224.700 millones para el período 2011-2015, que incrementará el gasto en exploración y producción y desacelerará inversiones en refinerías y en generación de electricidad, junto con la venta de algunos activos menos rentables. La petrolera brasileña ofrecerá participaciones en yacimientos "off shore" como parte de las desinversiones de un nuevo plan de negocios. La venta de participaciones en algunos de los activos productivos de la empresa es parte de un plan de desinversiones por u$s 13.600 millones que busca desprenderse de los proyectos menos rentables. El ejecutivo anunció también que podrían vender algunos de sus proyectos internacionales, pero aclaró que eso no incluye los proyectos "subsal", en los que incrementará sus inversiones en u$s 20.000 millones, llevándolas a u$s 53.000 millones

Fuente: Portfolio Personal