El aguinaldo acelera la locomotora del consumo interno

Se espera que en julio y agosto el comercio vuelva a registrar un repunte. Por un lado, el pago de aguinaldo genera siempre un mayor vuelvo hacia el consumo, especialmente en los centros de compra y en los locales minoristas. Por otro lado, el cierre de las paritarias de los últimos dos meses así como la suba del salario mínimo (aumentaría escalonadamente a partir de agosto para llegar a $2.300) también influirán en el consumo.

Aun cuando su dinamismo sigue siendo elevado, el consumo doméstico perdió algo de impulso durante los primeros meses de este año. Tanto las ventas en los centros de compra como en los supermercados están creciendo a tasas más moderadas que las registradas en los últimos períodos de 2010. Si bien las cifras del crecimiento no son nada despreciables, cabe resaltar que las ventas en supermercados ya estarían creciendo a un ritmo inferior al PIB.

Esta desaceleración se observa en casi todos los rubros (a excepción de las ventas de indumentaria y calzado) y se debe a múltiples factores. En primer lugar, parte de esta evolución se debe a un efecto de “base de comparación”, dado que las comparaciones interanuales de 2011 se hacen contra niveles elevados en 2010, a diferencia de los años anteriores. Otro factor de importancia es la disminución en la creación de empleo, factor esperable teniendo en cuenta que el desempleo se encuentra actualmente en niveles mínimos históricos. Finalmente, la incertidumbre pre-electoral también estaría incidiendo negativamente sobre la demanda de consumo privada, dada la incertidumbre que se traduce en menores compras y en un mayor ahorro en dólares.

Sin embargo, se espera que durante julio y agosto el comercio vuelva a registrar un repunte debido a una conjunción de factores. Por un lado, el pago de aguinaldo genera siempre un mayor vuelvo hacia el consumo, especialmente en los centros de compra y en los locales minoristas. La venta de indumentaria es uno de los rubros que más crece es esta época por este factor, impulsada también por las promociones y liquidaciones, que para este año ya están adelantadas. Con los electrodomésticos sucede algo similar, aunque durante el año pasado el pico de ventas se alcanzó un par de meses antes, cuando los consumidores se lanzaron a la compra de televisores y LCD por el Mundial de fútbol.

Por otro lado, el cierre de las paritarias de los últimos dos meses así como la suba del salario mínimo (aumentaría escalonadamente a partir de agosto para llegar a $2300) también influirán en el consumo de las próximas semanas. Así, se espera que durante este invierno de 2011 el comercio registre un cierto repunte, que impulsará al consumo entre 1 y 1,5 puntos porcentuales por encima de las tasas a las que viene creciendo.

Los efectos no serán los mismos que se observan todos los fines de años con las fiestas navideñas ni tampoco habrá un fuerte aumento en las ventas de los supermercados (dado que sus ventas no aumentan mucho durante los meses analizados), pero el impacto sobre el consumo será importante, sobre todo si se considera que nos encontramos en una etapa pre electoral.

De cara al futuro, si bien es esperable que se extienda la desaceleración de los primeros meses de 2011, el consumo seguiría expandiéndose. En particular, ello también estará sujeto a la permanencia de tasas de interés negativas en términos reales, y las buenas condiciones en el mercado laboral. Aunque habrá que seguir de cerca la evolución de la salida de capitales, dado que de mantenerse en los niveles actuales seguramente afectará negativamente al consumo, basado en gran parte en los elevados niveles de inflación y liquidez.

Por otro lado, pese a las bajas expectativas devaluatorias, habrá que estar atentos para ver cuánto de ese flujo de ingresos se vuelca hacia la compra de dólares.


FUENTE: abeceb.com