Los problemas constantes en el suministro de nafta súper habrían llevado a los técnicos del Gobierno nacional a agudizar el ingenio y al mismo tiempo ser más benévolos con la interpretación de las normativas para asegurar mayores volúmenes.
La intención, según confirmaron fuentes oficiales en estricta reserva al diario El Cronista Comercial, quien publica hoy una nota, es permitir una utilización más flexible de la normativa con respecto a la calidad de combustibles para aportar mayores volúmenes en un momento en que la demanda supera con creces a la oferta y ocasiona problemas en las provincias, el Gran Buenos Aires y la Capital a la hora de cargar súper.
“Hay cosas que se pueden hacer para aportar volumen. Algunas especificaciones se pueden flexibilizar un poco sin modificar las condiciones de funcionamiento. Es algo que vamos a aplicar y monitorear durante los próximos 90 días”, explicaron sin dar mayores precisiones en despachos públicos.
Fuentes de las empresas agregaron que durante los últimos días se baraja la posibilidad de reducir el octanaje de las naftas súper para aumentar el volumen disponible. En el mercado aseguran que la petrolera Esso, la tercera en ventas, pidió un waiver temporal (una especie de exención) a la Secretaría de Energía, a cargo de Daniel Cameron, para aplicar esa medida por 60 días, algo que esa cartera aceptó.
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