La inflación oscurece la evolución del salario

Según una investigación de la CTA, el salario real de los trabajadores a fines de 2010 era un 1,3% más bajo que en 2001. Desde que el país salió de la convertibilidad, con el correr de los años el poder de compra de los trabajadores se desplomó como consecuencia del aumento de precios. Se gana más dinero pero el poder de compra es mucho más reducido.

El Centro de Investigación y Formación de la República Argentina(CIFRA), un instituto perteneciente a la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) de fuerte vinculación con el kirchnerismo y que conduce Hugo Yasky, explicó que después de la salida de la convertibilidad, los salarios comenzaron a crecer, pero desde 2007 treparon en la misma línea que la inflación.

Esto trae como consecuencia que el salario real de los trabajadores, a fines de 2010, era un 1,3 por ciento más bajo que en 2001, según el informe que publicó CIFRA y revela una nota publicada hoy en el portar de noticias Infobae.com

Cuando el país salió de la convertibilidad, el poder de compra de los trabajadores se desplomó como consecuencia del aumento de precios.

Con el correr de los años, el salario real se incrementó, pero todavía no consiguió alcanzar los valores y el poder de compra que tenían en el 2001.

Como consecuencia del aumento de precios, que se aceleró en 2007, comenzó a desacelerarse la participación de los trabajadores en el PBI.

"Los trabajadores se apropian en la actualidad una porción inferior del ingreso que a comienzos de la década del noventa.

"Como se puede observar, tras casi una década de crecimiento a tasas ´Chinas´, dicho proceso no se tradujo en un aumento significativo de las remuneraciones del conjunto de los ocupados", señaló el trabajo.

La institución utilizó los datos del Indec para obtener los salarios de los trabajadores, pero para calcular el poder de compra de los trabajadores se basó en el IPC 7- Provincias, que calcula una inflación mayor que la del Indec.

Diferencias
Los sueldos de los trabajadores no crecieron en forma homogénea. Por un lado, los empleados registrados cuentan con un salario real 15% por ciento más alto que a fines de 2001.

Con el crecimiento del PBI y del empleo, los trabajadores tuvieron mayor poder de negociación para conseguir aumentos más altos.

Por otro lado, los trabajadores no registrados ganan 1,9 por ciento menos que a fines de 2001. A diferencia de los registrados, los que están en "negro" cuentan con menor capacidad para organizarse y conseguir aumentos que le permitan igualar la inflación.

Según el instituto dela CTA, ahora hay 35,7 por ciento de empleados en estas condiciones, mientras que en 2003 había 49,2%.

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