Claves para que el frío no incendie tu billetera

Con el frío se vienen las pesadas facturas de gas y electricidad por el mayor consumo de las familias para calefaccionar sus hogares. Y cuando esto ocurre, aunque las tarifas de los servicios públicos como electricidad y gas están subsidiados, el golpe se hace sentir en el bolsillo. Por eso aquí van una serie de consejos para pasar el invierno.

Con el frío se vienen las pesadas facturas de gas y electricidad. Sin embargo, usando bien las estufas y tomando algunas precauciones, se puede evitar que el calor de hogar se convierta en un incendio en las billeteras, aún cuando las tarifas de gas y de luz están subsidiadas en la Argentina.

El m3 de gas cuesta alrededor de $ 0,10 y alcanza para producir 9.300 kilocalorías. En el caso de la electricidad el kilowatt hora cuesta $ 0,04. “Por rendimiento, casi siempre es más barato calefaccionar a gas”, afirma Angel Porfiri, ingeniero especializado en energía, consultado por el diario Clarín.

Pero todo depende de las características de los ambientes y del modelo de calefactor que se elija. “Los electrodomésticos tienen una graduación que va de la A a la G”, explica Alberto Lippi, vocero de Edenor. La A es la que menos energía gasta y cada letra agrega un 20% de consumo. “Siempre hay que consultar esta información antes de comprar y aparato. A veces, por aprovechar una oferta, no se tiene en cuenta el costo mensual que va a tener ese producto.

Pero, ¿cómo lograr que los calefactores y aparatos que ya tenemos gasten lo menos posible? Un consejo es calentar los ambientes un rato antes de ocuparlos. Por ejemplo, encender a término medio las estufas o el split del dormitorio mientras se cena, luego bajar al mínimo y dejarlo así toda la noche.
 
El Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas) recomienda calefaccionar los ambientes a 20 grados. Sin embargo, los especialistas en calefacción dicen que la temperatura que le resulta más agradable a la mayoría de la gente son los 25 grados. La diferencia se mide en pesos y se termina pagando en la boleta al fin de cada mes.
 
Luis Caferatta, gerente comercial de electrodomésticos Liliana, da algunos consejos: “Colocar las estufas debajo de las ventanas, porque el vidrio es menos térmico que la mampostería y el calor que disipa la estufa forma una pared térmica entre la ventana y el exterior. Y evitar corrientes de aire si son directas desde el exterior”.

Pero hay más recomendaciones: apagar los equipos cuando no hay nadie en los ambientes y evitar abrir las ventanas cuando están en funcionamiento, ya que el aire frío hace que el termostato no corte y los equipos trabajen al doble.

Fabiola Rodrígues, de Asuntos Públicos de Metrogas, aporta otra sugerencia para controlar el consumo: “Cuando un ambiente se calefacciona demasiado, no es conveniente abrir la ventana para regular la temperatura, sino apagar las estufas y dejar que la temperatura se regule sola”.

Para los más previsores, hay que pensar en la calefacción desde el momento en que se diseña y construye una casa. “Hay una cantidad de medidas que se pueden tomar para disminuir el consumo de energía, como el doble vidrio en las aberturas o las cámaras térmicas en las paredes, y evitar la orientación Sur en los ambientes”.