Unos 6 de cada 10 compran remedios de venta libre

Según los resultados de la encuesta de TNS Gallupa, el 28 por ciento de los encuestados manifestó que enfrentó entre "mucha" y "bastante" dificultad para dar con una farmacia en forma inmediata que tenga los productos que estaba buscando. Fiebre, dolores, molestias digestivas, acidez o tos fueron los motivos más frecuentes de las compras realizadas sin receta por los consumidores argentinos, según este relevamiento.

Una encuesta realizada por la consultora TNS Gallupa a más de 1.000 personas de todo el país reveló que para 6 de cada 10 argentinos resulta "más conveniente" comprar medicamentos de venta libre en otros comercios diferentes a las farmacias.
  
En tanto, según los resultados de la encuesta, el 28 por ciento manifestó que enfrentó entre "mucha" y "bastante" dificultad para dar con una farmacia cuando necesitó un medicamento en forma inmediata.
  
La investigación fue realizada por la división Healthcare de TNS Gallup para la Cámara Argentina de Productores de Especialidades Medicinales de Venta Libre (CAPEMVeL).
  
La encuesta, efectuada durante marzo pasado, fue de cobertura nacional, en base a un total de 1.010 entrevistas personales domiciliarias a mayores de 18 años.
  
De las 6 de cada 10 personas encuestadas que declararon haber comprado medicamentos de venta libre en otros comercios -excluyendo a las farmacias- durante el último año, la mitad de ellas señaló que encontró alguna vez cerrada la farmacia donde había ido a realizar la compra.
  
Según los datos de la encuesta, quienes más compraron fuera de las farmacias fueron los habitantes del Gran Buenos Aires y el interior del país, así como los menores de 65 años de edad.
  
Consultados sobre el supuesto de que necesitaran durante la noche adquirir un medicamento de venta libre como un analgésico simple o un antiácido, el 58 por ciento de los consultados reconoció que "sería más conveniente adquirirlo en un comercio cercano", mientras que el 37 por ciento consideró la búsqueda de una farmacia como una mejor opción.
  
La especialista Jimena Worcel, asesora médica de CAPEMVeL, explicó que "los medicamentos de venta libre, así aprobados por el Estado, se pueden comprar sin necesidad de ir a un médico que los recete; la gente reconoce lo que le pasa, y los usa con tranquilidad".
  
En diálogo con Noticias Argentinas, Worcel señaló: "Esta no es una práctica nueva. En algunos lugares, como la Ciudad de Buenos Aires, pasa desde hace más de 20 años. La realidad muestra que este tipo de medicamentos pueden adquirirse en otros lugares que no sean las farmacias y no se ha demostrado riesgo sanitario alguno".
  
"No hay peligrosidad para la gente y no está documentado que esta sea una práctica riesgosa. En el caso de estos medicamentos de venta libre, no se necesita obligatoriamente la receta de un médico. Son sustancias muy viejas, a las que se conoce mucho y tienen una seguridad importante. Igualmente, si hay alguna duda siempre es posible consultar al médico", añadió.
  
Remarcó que ante cuadros como fiebre, dolores menores, molestias digestivas, acidez estomacal, tos o la presencia de piojos, estos productos "se deberían poder adquirir, como ocurre en otros países del mundo también en otros comercios, además de las farmacias".
  
"Son medicamentos que se necesitan cuando aparece el dolor o la molestia, por eso se los suele llamar sintomáticos; y cobra una gran importancia la accesibilidad, dado que al multiplicarse las bocas de expendio se favorece el acceso de la población a estos productos", señaló la especialista.
  
Hasta hace dos años, esta comercialización era posible, y los productos podían venderse en farmacias y otros comercios, tales como supermercados, kioscos y estaciones de servicio, entre otros.
  
Pero la situación se modificó a fines de 2009, cuando se sancionó una ley nacional que indica que los medicamentos de venta libre sólo se pueden expender en farmacias y de la mano de personal autorizado o un farmacéutico.
  
Los medicamentos de venta libre son aquellos "destinados a aliviar dolencias que no exigen en la práctica de la intervención médica y que además, su uso en la forma, condiciones y dosis previstas, no entraña, por su amplio margen de seguridad, peligros para el consumidor", según la legislación argentina.
  
Entre las dolencias que se tratan con medicamentos de venta libre se encuentran dolores en general, dolores menstruales, fiebre, molestias gastrointestinales y digestivas, resfrío, tos, pediculosis, alergia, problemas cutáneos, pie de atleta y otros, que no revisten gravedad.