Ya funcionan 12 centros de desarrollo vitícola

Los centros de desarorrolo vitícola están todo el territorio nacional. Con los esos centros se busca promover la innovación tecnológica y organizacional, el desarrollo de capacidades y el fortalecimiento de la competitividad de los pequeños y medianos productores en un ámbito de equidad social y de sustentabilidad ambiental.

Entre los años 1990 y 2002, aproximadamente 8.000 pequeños productores vitivinícolas abandonaron sus unidades productivas, debido un proceso de descapitalización e incapacidad de acceso al financiamiento, debilitada organización en torno a entidades, envejecimiento de la pirámide de la población rural y éxodo de jóvenes.

A ello se suma el escaso acceso a la transferencia de tecnología, a la información y a la capacitación. En la actualidad, son aproximadamente 10.400 los pequeños productores vitivinícolas que enfrentan estas problemáticas. Pierden escala al trabajar no integrados y aumenta su vulnerabilidad.

En este contexto, comprender en profundidad la complejidad del sector primario y tratar de definir estrategias colectivas requiere de un enfoque sistémico, fortaleciendo la organización y la búsqueda de alternativas para concretar alianzas entre este sector y el elaborador.

De este modo, el Plan Estratégico Argentina Vitivinícola 2020 establece entre sus objetivos el “apoyo a los pequeños productores de uva para integrarlos al negocio vitivinícola y del jugo concentrado de uva”.

Para lograrlo, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), a través de su Centro Regional Mendoza-San Juan, en conjunto con la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar) y los Gobiernos Provinciales, puso en marcha los Centros de Desarrollo
Vitícola (CDV) con la finalidad de contribuir al desarrollo sustentable (económico, social y ambiental) de la vitivinicultura, con enfoque local y énfasis en el apoyo al desarrollo del pequeño y mediano productor y su familia.

Los CDV buscan identificar necesidades, definir estrategias e implementar acciones para el
desarrollo vitivinícola local, fortalecer la participación y transferencia de tecnología a los pequeños y medianos productores, mejorar la rentabilidad de sus ingresos y la calidad de vida, como así también fortalecer las instituciones y mecanismos que apoyen la integración
horizontal y vertical de los productores.

Hasta el momento, se han inaugurado 12 Centros de Desarrollo Vitícola, localizados en
los principales oasis productivos del país. Siete en la provincia de Mendoza: Zona Norte (Lavalle), dos en la Zona Sur (San Rafael y General Alvear), dos en la Zona Este (Santa Rosa y Junín), dos en la provincia de San Juan (Caucete y Media Agua) y uno en las
provincias de La Rioja (Chilecito), Catamarca (Tinogasta) y Patagonia Norte (Río Negro-Neuquén), respectivamente.

Acciones

Al crearse los CDV se realizan diagnósticos y caracterización en aspectos tecnológico-productivos y posteriormente en aspectos sociales, con la finalidad de comprender la problemática local de cada uno de los territorios. Estos estudios de base permiten definir
la estrategia para cada Centro y acordar colectivamente las líneas de acción.

Como resultado de las líneas desarrolladas durante 2010, se destacan los siguientes logros:
1.979 beneficiarios informados sobre alternativas de financiamiento, comercialización y
programas y proyectos nacionales y provinciales de apoyo al sector (157 jornadas); 1.832 beneficiarios participaron de actividades de capacitación y formación técnica y gerencial (93 capacitaciones); 835 beneficiarios asistidos técnicamente ; 4 8 6 beneficiarios organizados (29 grupos de Profeder) y 225 beneficiarios participaron de giras técnicas.

El trabajo de los CDV se desarrolla a través de un Agente Técnico Territorial aportado por el INTA y una estructura de apoyo financiada por COVIAR. El INTA es la Unidad Ejecutora, o sea, el responsable técnico-administrativo del proyecto. Sus Agencias de Extensión Rural son las sedes físicas de los CDV, por su presencia territorial en todo el país, y porque cuentan con profesionales capacitados para asistir a los equipos de trabajo de cada Centro.

Para garantizar la participación social de las instituciones públicas y privadas del territorio, se constituye un ámbito como el Consejo Local Asesor integrado por representantes de instituciones tales como: gobierno nacional, gobiernos provinciales, gobiernos municipales, organizaciones de productores e industriales, productores e industriales independientes, cooperativas vitivinícolas, entidades educativas, entidades del agua, organismos de CTI, entre otras. Actualmente participan aproximadamente 142 instituciones de todo el país.

Informes: coordinador Proyecto Centros de Desarrollo Vitícola, Lic. Javier Vitale, Teléfono 0261 4963500, jvitale@correo.inta.gov.ar

Centros de Desarrollo Vitícola

Brindan asesoramiento técnico y capacitación a través de la transferencia tecnológica en gestión y manejo integral de la finca, buenas prácticas en vid y uso racional del recurso hídrico (agua para riego), contribuyendo con ello a la mejora de la competitividad del productor.
Capacitan en gestión de la empresa, organización, comercialización, oportunidades de negocios e integración a la cadena de valor.

Divulgan información sobre los programas de financiamiento y otros, de apoyo al sector.
Fortalecen la participación de un sector con débil organización.

Propician el fortalecimiento de las organizaciones de productores existentes.
Difunden información estratégica para el desarrollo del sector.