Empujada por el marketing de la vida saludable, las entusiastas campañas publicitarias para jóvenes, el aumento general del consumo, las tendencias internacionales y ciertos cambios culturales, una amplia oferta de bebidas se subió a la mesa cotidiana de los argentinos, disputándoles espacio a las opciones más tradicionales, como el vino y las gaseosas.
Cervezas, aguas minerales y saborizadas, jugos, amargos y las bebidas de la categoría llamada "nueva era" (isotónicas, energizantes y a base de soja) crecen a buen ritmo en la preferencia de los consumidores. Del total del sector bebidas, el 52% está compuesto por las bebidas sin alcohol.
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El mercado de las bebidas suma nuevo competidores
Las opciones más tradicionales de los argentinos han quedado relegados por la incursión de una nueva categoría de bebidas. Los vinos y las gaseosas pierden terreno escalonadamente frente a competidores que toman fuerza como las aguas saborizadas. Lejos de limitarse al ámbito nacional, este fenómeno comienza a extenderse alrededor del mundo. Enterate qué consumimos.