El precio de la carne no afloja pese a la mayor oferta

Todos los operadores, desde frigoríficos hasta supermercados, matarifes y exportadores, esperan que aparezca un elemento más para forzar una baja de los precios e intentar así recomponer, aunque sea parcialmente, los márgenes de intermediación, advierten desde el sector. Desde 1999 el precio de la carne se multiplicó por cuatro, los insumos por ocho y el precio del novillo por once.

Los frigoríficos y supermercados  esperan que aparezca un elemento más para forzar una baja de los valores: una reducción en las cotizaciones permitiría recomponer, aunque sea parcialmente, los márgenes de la intermediación. Así opina el especialista en mercados y carnes Ignacio Iriarte.  

"El mercado más tranquilo, una oferta algo más alta, un consumo que no quiere pagar más y una exportación muy limitada, son los grandes trazos que muestra la actividad", indicó.

Iriarte aclaró que "se ha retenido mucho, a favor del buen  estado de los campos y de la baja carga".

"De acuerdo con la estacionalidad debería ir apareciendo algo  más de hacienda para faena".

Comenzó a salir la vaca de los tactos, como así también el  novillo de veranada del centro-norte del país y el novillo de las islas, que huye de la creciente.

Además hay un mercado climático, donde puede aumentar la  oferta en la medida de que se sucedan las primeras heladas, o que puede con lluvias óptimas hacer que se prolongue la retención estacional.

Todos los operadores, desde los frigoríficos hasta los  supermercados, desde los matarifes hasta los exportadores, esperan que aparezca un elemento más para forzar una baja de los precios e intentar así recomponer, aunque sea parcialmente, los márgenes de intermediación, sostuvo.

"Desde 1999, apogeo de la convertibilidad, el Indice de  Precios al Consumidor (no adulterado) se multiplicó por cuatro, un índice ponderado de insumos ganaderos lo hizo por ocho veces y el precio del novillo en Liniers se multiplicó por once", recordó.

El novillo, que en noviembre del 2009 se cotizaba a 3,42 pesos  por kilo vivo, subió a lo largo de todo el año pasado, hasta tocar un máximo de ocho pesos por kilo a fines de octubre, que parecía un techo.

A fin de año, la demanda no respondió y a principios de enero había retrocedido a siete pesos por kilo.

"Pero a mediados de febrero, el valor comenzó su recuperación  y, al día de hoy, con ocho pesos por kilo, el novillo vale un 135% más que en noviembre de 2009", manifestó.

Los precios podrían aflojar en los meses próximos, porque la  estacionalidad indica que a partir de marzo la oferta se recupera  hasta tocar su máximo anual en octubre.

"Pero este año la faena podría evolucionar de manera  diferente, porque los feedlots están en su punto más bajo de ocupación en 10 años y porque la brecha de compra-venta es tan  grande que la mayoría de los corrales podrían estabilizarse en los bajísimos niveles de ocupación actuales", analizó.

Para este año, que ha comenzado con una caída del 15 por ciento en la faena con respecto al año pasado, y un 35 por ciento con respecto al 2009 (el año de la liquidación) podría preverse que el stock ganadero experimente un tímido incremento.

Hay miles de campos vacíos que, aunque sus propietarios reducen mes a mes sus pretensiones, no logran alquilarse.

En algunos casos, los dueños, además de haber bajado hasta en  un 40 por ciento el alquiler en kilos de novillo, ofrecen hasta hacerse cargo del cuidado de la hacienda: no obstante, ni así logran alquilar.

Fuente: NA